Notas de prensa

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Portada Jóvenes y empleo

Casi un 50% de los jóvenes trabajaría por cuenta ajena como opción exclusiva mientras que un 23,8% prefiere este tipo de empleo aunque no descartaría absolutamente trabajar por cuenta propia.

La opción de trabajar por cuenta propia solamente es preferida por el 21,9% de los jóvenes españoles.

Un 53% de los jóvenes nunca ha pensado real y seriamente en la posibilidad de poner un negocio, mientras casi el 24% dice que lo ha pensado pero que es una opción que no le interesa.

El estudio analiza, a través de una encuesta personal a 2.013 jóvenes de 16 a 29 años, las expectativas, necesidades y deseos de los jóvenes en relación a su formación y a sus perspectivas de incorporación al mercado laboral. 

La investigación ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

(Madrid, 26 de enero de 2017).- El 73,6% de los jóvenes españoles de 16 a 29 años prefieren el empleo por cuenta ajena frente a la posibilidad de emprender y tener su propio negocio.

Por el contrario, sólo un 11,5% prefieren trabajar por cuenta propia y un 10,4% también tiene esta preferencia pero no se cierra la posibilidad de trabajar por cuenta ajena como plan alternativo. En definitiva, hay una preferencia clarísima por el trabajo como empleado que se manifiesta en su mayor expresión cuando el 50% de los jóvenes afirman que esa es su única opción en el caso de que se pudiera elegir.

 Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio Jóvenes y empleo, desde su propia mirada” realizado por Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la FAD. La investigación analiza –a través de una encuesta personal a 2.013 jóvenes de 16 a 29 años- las expectativas, necesidades y deseos de los jóvenes en relación a su formación y a sus perspectivas de incorporación al mercado laboral. 

El estudio analiza también diferentes aspectos que tienen que ver con el emprendimiento, desde las preferencias al respecto hasta los motivos, obstáculos, dificultades, expectativas y demandas generales en torno al autoempleo.

MOTIVOS PARA EMPRENDER O NO EMPRENDER

Los principales motivos que aluden los jóvenes para trabajar por cuenta ajena (ya sea como opción exclusiva o preferente) giran en torno a la seguridad y estabilidad, fundamentalmente económica. Entre ellos se encuentran la búsqueda de la “estabilidad” y “seguridad” que tanto se anhela (un 52% prefiere trabajar por cuenta ajena por este motivo) o de un “sueldo fijo” (un 70% elige también esta opción). No hay que descartar otros motivos, como la sensación —generalmente muy real— de menor dedicación de un empleo por cuenta ajena (horarios fijos, el 33%) o la protección de las coberturas sociales a este tipo de trabajadores (27%).

Mientras que la orientación de los jóvenes que prefieren emprender se debe principalmente a la búsqueda de la “autonomía e independencia” (63,3% lo afirma), para “trabajar en lo que realmente prefiere” (36,8%) o por elegir el “lugar y tiempo de trabajo” (25,9%), entre las más relevantes. Los jóvenes que tienen estudios superiores tienden a estar más abiertos a las diferentes posibilidades, y entre ellos son mayores los porcentajes que, de forma principal o subsidiaria, aceptarían ser autónomos.

Más allá de los matices, un 53% de los jóvenes nunca ha pensado real y seriamente en la posibilidad de poner un negocio, mientras casi el 24% dice que lo ha pensado pero que es una opción que no le interesa. Por el contrario,  un 21% de los jóvenes tiene un negocio, está en proceso de tenerlo o tiene predisposición a ello. Una proporción reseñable sobre la que asentar, desarrollar y expandir las políticas de emprendimiento. 

SI HABLAMOS DE CREAR UNA EMPRESA O UN NEGOCIO PROPIO, ¿CUÁL DE LAS SIGUIENTES FRASES DESCRIBEN MEJOR TU SITUACIÓN?

%

Nunca has pensado en poner un negocio

53

Sí, lo he pensado pero es una opción que no me interesa

23,7

Estás pensando en poner un negocio, pero todavía no has dado ningún paso

17,5

Estás haciendo gestiones para poner un negocio propio

1,2

Empezaste a hacer gestiones para montar un negocio pero lo has dejado

0,8

Tienes un negocio desde hace más de tres años

1,3

Tienes un negocio propio que has montado en los últimos tres años y todavía está activo

1,8

Tuviste un negocio propio pero fracasó

0,4

Tuviste un negocio propio pero lo cerraste, vendiste o traspasaste

0,2

 A las motivaciones personales anteriores se suman las dificultades propias e inherentes a este tipo de actividad. El principal obstáculo considerado por los jóvenes es el acceso a la financiación  (73,9%), seguido por los impuestos y tasas (49,3%) o los numerosos y complejos trámites necesarios (33,8%). 

PRINCIPALES OBSTÁCULOS A LA HORA DE PONER EN MARCHA UN NEGOCIO (respuesta múltiple)

% JÓVENES QUE MENCIONAN

La financiación

73,9

No sé por dónde empezar

25,4

Hay demasiados trámites

33,8

La inicial falta de clientes

14,4

Los impuestos, tasas, seguros sociales, etc.

49,3

La falta de confianza en los jóvenes

12,5

La oposición de tu entorno

4,9

El contexto socioeconómico

16,5

No encuentro ningún obstáculo

2,5

Son el mismo tipo de trabas, probablemente, que podrían plantear exactamente  quienes ya se han arriesgado a desarrollar una actividad propia. Y precisamente son el tipo de acciones destinadas a facilitar estas iniciativas de acceso a un empleo propio es lo que más se demanda: reducir las cargas impositivas y fiscales (53,5%), facilitar el acceso a la financiación (36,7%) o mejorar ayudas y subvenciones (35,2%), entre las más importantes.

#Jóvenesyempleo

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Portada Jóvenes y empleo

Los jóvenes españoles mantienen posiciones muy divididas en este tema: el 45% considera que las empresas no ejercen ningún tipo de discriminación en función del sexo y prácticamente la misma cantidad cree que se discrimina a las mujeres.

Son ellas las que se muestran más sensibles en esta cuestión, prácticamente el 60% considera que las empresas discriminan a las mujeres, por un 37% de los hombres que opina así.

Las diferencias en el salario (73%) y el acceso a puestos de mando (casi el 53%), son los aspectos concretos más señalados por los jóvenes en donde se traduce esta discriminación. 

El estudio analiza, a través de una encuesta personal a 2.013 jóvenes de 16 a 29 años, las expectativas, necesidades y deseos de los jóvenes en relación a su formación y a sus perspectivas de incorporación al mercado laboral. 

La investigación ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

 (Madrid, 25 de noviembre de 2016).- Casi la mitad de los y las jóvenes españoles de 16 a 29 años cree que las empresas ejercen algún tipo de discriminación hacia las mujeres. Si bien el 45% considera que las empresas no ejercen ningún tipo de discriminación en función del sexo, prácticamente la misma cantidad (44%) cree que sí que se discrimina a las mujeres, mientras que solo un 2% considera que se discrimina a los hombres. Estos datos muestran que los jóvenes españoles tienen posiciones muy divididas en este aspecto y que casi la mitad consideran que todavía existe un desequilibrio en el mundo laboral en función del sexo.De hecho, entre hombres y mujeres existe una clara disparidad a la hora de valorar esta cuestión. Son ellas las que se muestran más sensibles ya que prácticamente el 60% considera que las empresas discriminan a las mujeres, por un 37% de los hombres que opina así. Por el contrario, el 60% de los hombres afirma que no existe discriminación, proporción que no llega al 40% entre las mujeres. En lo que sí que parece existir acuerdo es en que no se discrimina al hombre, pues el porcentaje que así lo cree es residual en ambos casos. 

¿Crees que las empresas, en líneas generales, ejercen algún tipo de discriminación en función del sexo de sus trabajadores/as?

DISCRIMINACIÓN  DE LAS EMPRESAS

%

Sí, a los hombres

2

Sí, a las mujeres

44,2

No

45

Ns/Nc

8,8

Total

100

Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio “Jóvenes y empleo, desde su propia mirada” realizado por Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la FAD. La investigación analiza –a través de una encuesta personal a 2.013 jóvenes de 16 a 29 años- las expectativas, necesidades y deseos de los jóvenes en relación a su formación y a sus perspectivas de incorporación al mercado laboral.  El estudio analiza también las opiniones de los jóvenes en relación a posibles situaciones de discriminación desde una perspectiva de género. Y es en este tema, donde más disparidad existe entre las opiniones de chicos y chicas que en el resto de cuestiones que se abordan en el estudio (formación, políticas de empleo, expectativas de encontrar trabajo, emigración, etc.). 

LAS SITUACIONES DE DISCRIMINACIÓN

En relación a los aspectos concretos en los que se traduce esa discriminación a la mujer en el entorno laboral, lo más señalado por los jóvenes que la perciben, con mucha diferencia, es el salario (las mujeres cobran menos que los hombres), pues así lo manifiesta el 73%. En segundo lugar estaría el acceso a los puestos de mando, señalado por algo más de la mitad de los jóvenes (casi el 53%). El 41% señala la conciliación del trabajo con la vida familiar, aspecto al que también son más sensibles las mujeres. Por último, con menores porcentajes se sitúan el propio acceso al trabajo (33%), las posibilidades de desarrollo profesional (23%) y la conciliación del trabajo con la vida personal (9%).

Aspectos en los que las mujeres tienen menos oportunidades o son discriminadas por las empresas

 

% jóvenes que mencionan

En salarios (cobran menos)

73,1

En el acceso a puestos de mando 

52,6

En el propio acceso al trabajo

33,4

En la conciliación del trabajo con la vida familiar 

41,3

En la conciliación del trabajo con la vida personal 

9,4

En sus posibilidades de desarrollo profesional

23,4

En ninguna 

0,3

Base: respondieron que la mujer está discriminada por las empresas. Respuesta múltiple. % sobre individuos

El tipo de estudios, la situación laboral y la clase social marcan algunas tendencias destacables en las opiniones de los jóvenes. La población joven que tiene estudios superiores y de clase social alta y media-alta valora en mayor medida la dificultad de la mujer para acceder a puestos de mando y para conciliar el trabajo con la vida familiar.  Sin embargo, los jóvenes desempleados y de clase social baja y media-baja  señalan más la discriminación que supone el propio acceso al trabajo para la mujer y apuntan en mucha mayor medida la discriminación respecto a las posibilidades de desarrollo profesional.

Estas posturas concuerdan con una de las principales conclusiones del estudio que se refiere a que, más allá de lo ya conocido de que la crisis ha afectado especialmente a los más vulnerables, el impacto negativo no sólo ha quebrado el presente sino que ha condicionado la base de las expectativas, la autoconfianza y los recursos de los jóvenes más vulnerables. Las personas menos preparadas, las clases sociales con menos recursos, han sufrido una merma coyuntural en su calidad de vida y, sobre todo, más allá de eso, un cercenamiento en sus expectativas, que los condenan a la resignación, a la renuncia a superar la crisis, a una vida low cost.

#Jóvenesyempleo

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Portada Jóvenes y empleo

Un 74% considera bastante o muy probable tener que trabajar de lo que sea, un 67% tener que depender económicamente de su familia y más de la mitad cree que deberá marcharse al extranjero para trabajar en los próximos dos años.

El estudio analiza, a través de una encuesta personal a 2.013 jóvenes de 16 a 29 años, las expectativas, necesidades y deseos de los jóvenes en relación a su formación y a sus perspectivas de incorporación al mercado laboral.

La investigación ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

(Madrid, 26 de octubre de 2016).- Los jóvenes son, sin duda, uno de los colectivos que de forma más directa han sufrido y sufren los efectos de la crisis económica. Los jóvenes (entre los 20 y 29 años) soportan una tasa de paro del 35,7%, además de precariedad y bajas remuneraciones.

Una situación que dura años y que ha provocado que casi la mitad (45%) crean que tendrán menos oportunidades laborales que sus padres.

El conjunto de los datos refleja una visión negativa de su futuro laboral: un 74% considera bastante o muy probable tener que trabajar de lo que sea, un 67% tener que depender económicamente de su familia y más de la mitad cree que deberá marcharse al extranjero para trabajar en los próximos dos años.

Aunque mayoritariamente se muestran dispuestos a esforzarse en conseguir escapar de un destino generacional bastante negativo mediante la formación, existe un grupo importante que parece haber asumido un horizonte desesperanzador para ellos: esperan poco del futuro, creen escasamente en sus posibilidades y aceptan resignados una perspectiva donde la inclusión laboral es de mera supervivencia.

Quizás la conclusión más importante debe referirse a que, más allá de lo ya conocido de que la crisis ha afectado especialmente a los más vulnerables, el impacto negativo no sólo ha quebrado el presente sino que ha condicionado la base de las expectativas, la autoconfianza y los recursos de esos jóvenes más vulnerables. Dicho de otra manera: las personas menos preparadas, las clases sociales con menos recursos, han sufrido una merma coyuntural en su calidad de vida y, sobre todo, más allá de eso, un cercenamiento en sus expectativas, que los condenan a la resignación, a la renuncia a superar la crisis, a una vida low cost.

Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio “Jóvenes y empleo, desde su propia mirada” que ha sido presentado hoy por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud en el Espacio Fundación Telefónica en el marco de la jornada “Jóvenes y empleo, una mirada desde el Derecho, la Sociología y la Economía” en la que han participado casi un centenar de profesionales de distintos ámbitos.

La investigación analiza –a través de una encuesta personal a 2.013 jóvenes de 16 a 29 años- las expectativas, necesidades y deseos de los jóvenes en relación a su formación y a sus perspectivas de incorporación al mercado laboral.

En el estudio se abordan cuestiones como la utilidad percibida de los estudios cursados o su adecuación a las expectativas de las empresas; qué medidas reclaman para activar la contratación juvenil; lo que piensan de la labor de las administraciones en este terreno o si contemplan la emigración como alternativa de futuro, entre otras muchas.

CONSIDERAN LA FORMACIÓN PROFESIONAL MÁS ÚTIL QUE LA UNIVERSIDAD

Los jóvenes españoles siguen confiando de manera abrumadora en su formación como la mejor vía para encontrar trabajo: casi 3 de cada 4 entrevistados los consideran una herramienta útil de cara a su inserción laboral, siendo mayoría (54%) los que sostienen la versión más positiva. Son muchos menos en proporción los que declaran una confianza baja en el valor de los estudios como instrumento para encontrar empleo (14,4%) y, una parte muy poco significativa (6,5%), afirma que no servirán directamente para nada.

La gran mayoría de jóvenes (61,7%) cree que su formación es adecuada para las necesidades laborales, un 32% piensa que es escasa y, apenas el 3%, reconoce una sobrecualificación. 

En cuanto al tipo de formación que consideran más útil, casi un 76% piensa que los estudios obligatorios no son útiles, por sí solos, para encontrar trabajo.

La suma de quienes creen que los estudios universitarios son útiles para sumarse al mundo laboral supera por poco el 62%. Los que piensan que solo es “regular” representan el 27,6%. Porcentajes muy minoritarios para los que piensan que “poco” o “nada”.

Por el contrario, entre quienes estudian o han estudiado FP, el 76,6% piensa que son estudios “muy” o “bastante” idóneos para preparar para el mundo laboral. Es el porcentaje más alto de reconocimiento de utilidad de unos estudios en la preparación para el trabajo, en la opinión de quienes cursan esos estudios.

En cuanto a la razón más frecuente en la elección de estudios universitarios se refiere a la vocación (casi el 82%). A mucha distancia se sitúa una atribución utilitarista, para encontrar trabajo (38%); y en tercera posición, pero con mucho menor apoyo, la influencia de los progenitores (18,6%). El resto de motivaciones son prácticamente residuales.

Razones para elegir estudios universitarios. Respuesta múltiple (máx. 2). Datos en %

Motivos elección estudios universitarios

% personas que mencionan

Por vocación, me gustaba la carrera elegida

81,7%

Porque creí que era la mejor opción para encontrar un empleo

38,0%

Por influencia de padres/madres  y/o familiares

18,6%

Por influencia de profesores/educadores

5,3%

Por prestigio

2,6%

Porque no sabía qué otra cosa hacer

2,6%

Por influencia de amigos/conocidos

1,6%

Porque todo el mundo lo hacía

1,1%

Porque mis amigos/as lo hacían

0,5%

 

POLÍTICAS DE FORMACIÓN Y PROMOCIÓN DE EMPLEO

Una buena parte de los jóvenes opina que la actuación de las diferentes administraciones  para favorecer el empleo es escasa, que o no “hacen nada” o “hacen, pero poco” (porcentajes que superan el 50% de entrevistados). Si sumamos a los que declaran que las medidas son “insuficientes”, en torno al 80% de jóvenes critican con mayor o menor dureza su papel.

Esta visión negativa se acentúa en los jóvenes de mayor edad, en los que sólo alcanzaron el nivel obligatorio de enseñanza, en los que sólo trabajan, en los de clase baja y media baja, y en lo que están en paro.

Medidas de las administraciones para favorecer empleo.

Base: Total Muestra. Datos en %

Valoración medidas

Gobierno Central

CCAA

Otras entidades públicas

No hacen nada

31,4

26,3

26,1

Hacen pero poco

26,8

29,6

26,0

Es insuficiente

26,8

26,6

24,3

Hacen lo justo

8,8

10,4

11,9

Hacen bastante

1,0

1,3

1,8

Hacen mucho

0,3

0,1

0,4

No las conozco

2,9

3,1

5,4

NS/NC

1,9

2,5

3,9

Total

100,0

100,0

100,0

 

Además, la investigación ha detectado un claro déficit informativo sobre ayudas y programas públicos de formación para el empleo de este tipo de programas entre los jóvenes: muy pocos entrevistados declaran tener abundante o suficiente información de los programas públicos (23.8%). La calificación de escasa es la mayoritaria (casi el 53%), seguida de la respuesta ninguna (21.4%). 

 

En cuanto a la visión de las empresas, los jóvenes perciben que buscan trabajadores con “conocimientos y formación” (39.6%), “iniciativa” (38.8%) y la “capacidad de trabajo en equipo” (32%).

A relativa poca distancia, señalan un paquete de características: “que acepten las condiciones laborales, sean las que sean” (29.3%), “capacidad de adaptación” (26.8%) y la de “aprendizaje” (25.6%), “entusiasmo” (21,2%) y la “obediencia” (20,1%).

Una visión que pone por encima la proactividad, la responsabilidad y la iniciativa de las personas trabajadoras pero matizada por otra, casi igualmente potente, que muestra la convicción por parte de los jóvenes de que las empresas demandan sobre todo sujetos adaptables y pasivos.

Lo que reclaman  a la Administración son ayudas para encontrar empleo (49,5%) e incentivos a empresas para contratación juvenil (30,5%).

EXPECTATIVAS ANTE EL EMPLEO

La difícil situación no parece haber mermado las exigencias de los jóvenes frente al trabajo, al menos en el plano ideal. La opción más deseada (44%) pasa por la expectativa de las mejores condiciones posibles (adecuación al perfil personal, buena remuneración, en el lugar de residencia). A considerable distancia aparecen minorías que renuncian a una u otra exigencia (en proporciones más o menos idénticas), o que incluso no piden más que tener un trabajo (11,1%), sin exigencia alguna.

Como en muchos otros aspectos, las visiones más negativas y desesperanzadas son mostradas por aquellos jóvenes con menor nivel de estudios y clase social.

¿Qué tipo de trabajo estás buscando o buscabas cuando no estabas trabajando?

Base: Total Muestra  Datos en absolutos y %.

 

%

Sólo un trabajo  relacionado con mi formación y con buen sueldo, en mi lugar de residencia

44,1

Solo un trabajo relacionado con mi formación aunque tenga sueldo bajo y no esté en mi lugar de residencia

16,2

Sólo un trabajo en mi lugar de residencia aunque no tenga que ver con mi formación y el sueldo sea bajo

12,9

Sólo un trabajo con buen sueldo aunque no tenga que ver con mi formación y no esté en mi lugar de residencia

12,0

Cualquier trabajo, aunque tenga un sueldo bajo, en cualquier lugar

11,1

NS/NC

3,6

Total

100,0

 

No obstante estas expectativas ideales, conscientes del momento, lo que más valoran y buscan, es la estabilidad (72,1%), muy por encima de los ingresos, la proyección o la conciliación.

A la hora de valorar un trabajo/empleo, ¿cuál de los siguientes aspectos son para ti los más importantes? Datos en absolutos y %. Base: Total Muestra. Respuesta múltiple

Respuesta múltiple. % Sobre individuos (% de casos)

% entrevistados que mencionan

Que sea seguro, estable

72,1%

Que proporcione ingresos altos

19,6%

Que proporcione ingresos justos

30,2%

 Que tenga prestigio social

3,4%

 Que la tarea sea interesante

24,2%

Que se ajuste a la formación recibida

22,3%

Que tenga autonomía y posibilidad de desarrollar tus propias ideas

12,1%

Que haya buen ambiente laboral

19,1%

 Que me ofrezca posibilidades de crecer profesionalmente

29,1%

 Que me facilite la conciliación con la familia

9,0%

 Que me deje tiempo para poder dedicar a ocio o descanso

13,4%

 Que no sea siempre igual

3,9%

 Que sea siempre igual

1,1%

 Que esté cerca de casa

6,2%

Que sea un trabajo. Me dan igual las condiciones

4,7%

 

La mitad de los jóvenes (49%) considera que las condiciones del empleo en España seguirán igual, por un 32% que considera que mejorarán y un 13% que afirma que empeorarán. Teniendo en cuenta la difícil situación del mercado laboral en nuestro país, las expectativas no son muy halagüeñas.

Lo que se cree que tendrá un mayor nivel de dificultad será encontrar o mantener un trabajo que les guste (66% lo ve así) y formar un hogar o familia (63%). Las demás opciones también se perciben como difíciles y son mayoría quienes piensan que les será muy difícil conseguir autonomía en cualquier aspecto.

Grado de dificultad percibida en los próximos dos o tres años para cada una de las siguientes cuestiones. Escala de 0 (ninguna dificultad)  a 10 (dificultad máxima). Resultados en % escala agrupada. Excluidos NS/NC

Proposiciones

Alta dificultad (7-10)

Encontrar/mantener cualquier trabajo.

52,5

Encontrar/mantener un trabajo que me guste

66,1

Conseguir comprar/alquilar una casa

63,2

Formar un hogar/una familia

63,4

Ser autosuficiente económicamente hablando

59,3

 

El 35% de la muestra considera bastante o muy probable tener que emigrar por motivos laborales, un 23% lo considera algo probable, y un 38% lo considera poco o nada probable. Es decir, aunque las repuestas están bastante repartidas, en general, hay más jóvenes que consideran que hay probabilidades de tener que emigrar.

Como parece lógico, entre quienes consideran que las condiciones del empleo en España empeorarán en los próximos dos años, se observa mayor probabilidad de tener que emigrar.

Pese a identificar esa posibilidad, sólo el 4% considera la emigración como primera opción en la búsqueda de empleo, mientras un 24% lo observa como alternativa en caso de encontrar una buena oportunidad, y un 32% como una alternativa en caso de necesidad.

Para uno de cada cuatro jóvenes supone el último recurso, y un destacado 12% no se plantea esta cuestión. En definitiva, la emigración no se ve como una opción deseada, sino como fruto de la necesidad.

 

 

#Jóvenesyempleo

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Imagen de ProyectoScopio

Los malos resultados en cuanto a datos de empleo y emancipación son los que lastran a España a las últimas posiciones de la tabla global de desarrollo. 

Sin embargo, analizadas dimensiones específicas como “vida-salud” (que incluye datos de mortalidad, accidentes, fecundidad y suicidios) España aparece situada por encima de la media de la UE.

ProyectoScopio es un iniciativa puesta en marcha por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

 

(Madrid, 6 de octubre de 2016).- España ocupa el puesto número 24 en la Unión Europea en cuanto al grado de desarrollo global de la juventud, sólo por delante de Croacia, Italia, Bulgaria y Rumanía. Los primeros puestos de la tabla en cuanto al desarrollo juvenil los ocupan países como Dinamarca, primero en el ranking, seguido de Finlandia, Países Bajos y Suecia. 

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En el gráfico, cada color representa una de las dimensiones tenida en cuenta (Educación, empleo, emancipación, vida y nuevas tecnologías) y cada dimensión tiene a su vez asignada una ponderación, un peso específico dentro del conjunto, que suma un total de 10, sobre un criterio que valora el desarrollo y la autonomía personal de los jóvenes. 

En cuanto a Comunidades Autónomas, todas ellas por debajo de la media de la UE, País Vasco, Madrid y Cataluña se encuentran a la cabeza. En las últimas posiciones de la tabla se encontrarían las Comunidades insulares –Canarias y Baleares- seguidas de Castilla-La Mancha y Andalucía.

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Son datos extraídos del Índice de Desarrollo Juvenil Comparado 2016, elaborado por primera vez por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud en el marco del ProyectoScopio, un proyecto global de recopilación, sistematización, obtención de datos para el análisis de la realidad y socialización juvenil. 

El Índice, que se renovará anualmente, está elaborado a partir de datos relativos a educación, empleo, emancipación, vida (mortalidad, fecundidad, accidentes y suicidios) y uso de nuevas tecnologías. En él se ofrece una fotografía fija que permite comparar de manera transversal el estado de la juventud española con la europea y también entre Comunidades Autónomas. 

LOS LASTRES DE ESPAÑA: EMPLEO Y EMANCIPACIÓN

En términos generales, haciendo una lectura global de los resultados, España muestra un importante retraso en el Índice de Desarrollo Juvenil Comparado 2016 respecto al total de la UE. Esto tiene que ver fundamentalmente con los resultados obtenidos en las variables de empleo y emancipación que lastran el resultado global del índice a pesar de que la posición que ocupa España en las variables de vida y TIC, por el contrario, supera el total de la UE, con Comunidades como La Rioja y Cantabria a la cabeza. Sin embargo, al tener ambas una menor ponderación en el índice global, no compensa el retraso total español en el conjunto.

En educación, España ocupa también un lugar inferior a la media de la UE, pero más cercano a ella que en los casos del empleo y la emancipación, y con varias comunidades que la superan con creces, con el País Vasco a la cabeza.

Estos datos no sorprenden, pues conocemos la precariedad de las condiciones del mercado laboral en la que se inserta la gente joven en la actualidad o las cifras de paro. 

La tasa de desempleo de la población joven en la UE es de 17.6% y la de España de 39.6%, y en esa cifra global se incluyen rangos tan amplios como la tasa del 8.8% del desempleo juvenil en Austria, la cifra más baja de la tabla, y la de un 47.3% de Canarias, la más elevada. 

En lo que respecta a la emancipación, aunque sabemos que en el caso español la crisis económica ha influido de manera decisiva en el retraso de la edad media de emancipación de los jóvenes españoles (que se sitúa en torno a los 29 años), es innegable que existen también otros elementos determinantes relacionados con características culturales, modelos familiares y políticas públicas que contribuyen sobremanera a que, junto a países como Italia o Portugal,  seamos uno de los países europeos en el que más tarde se va de casa la gente joven. 

Los resultados por países muestran también una diferenciación norte – sureste en la Europa de los 28. Los primeros puestos del gráfico los ocupan Dinamarca, países nórdicos y Países Bajos y por debajo de la media europea se ubican los países del sur y este de Europa. 

Ese mismo eje de desarrollo se observa en cuanto a Comunidades Autónomas. Las primeras posiciones en la tabla de desarrollo de la juventud –y exceptuando el caso de Madrid-  están ocupadas por Comunidades norteñas como País Vasco, Navarra o Asturias. En posiciones más postreras encontramos Comunidades como Andalucía o Castilla-La Mancha. Y, por último, las islas. Canarias y Baleares con las Comunidades Autónomas peor posicionadas en cuanto a nivel de desarrollo juvenil. 

EDUCACIÓN, PAÍS VASCO POR ENCIMA DE MUCHOS PAÍSES DE LA UE

En educación, España (con un valor del 0,51) ocupa un lugar inferior a la media de la UE (0,57), pero más cercano a ella que en los casos de otras dimensiones como el empleo y la emancipación, y con varias comunidades que la superan con creces, con el País Vasco (0,74) a la cabeza (la tercera en el ranking total). Baleares aparece a la cola de todos los territorios de la Unión Europea (0,17). 

 indiceeducacion3 (Miniatura)

España solo supera el valor de la UE en la tasa de población de 25 a 29 con educación terciaria. En las tasas de participación en educación en distintas edades, sus niveles son muy parecidos a los del conjunto de países europeos, si bien es en el aprendizaje de al menos dos idiomas extranjeros en la enseñanza postobligatoria y el abandono de los estudios tras la ESO donde su posición es notoriamente inferior. Lituania, país que se destaca por su papel positivo, solo queda por debajo del porcentaje para el total de la UE en el aprendizaje de al menos dos idiomas extranjeros. En el caso de Baleares, todos los valores alcanzados son sensiblemente inferiores a los del conjunto de España y de la UE.

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EMPLEO, ESPAÑA PENÚLTIMA DEL RÁNKING SOLO POR DELANTE DE GRECIA

La tasa de desempleo de la población joven en la UE es de 17.6% y la de España de 39.6%, y en esa cifra global se incluyen rangos tan amplios como la tasa del 8.8% del desempleo juvenil en Austria, la cifra más baja de la tabla, y la de un 47.3% de Canarias, la más elevada.

A la cabeza la tabla se encuentran los Países Bajos (0,84) y a la cola Canarias (0,18). Por debajo de la media española hay 7 Comunidades Autónomas y sólo Grecia en la UE. 

La situación de desventaja relativa se explica por los bajos valores de España en la tasa global de empleo, la tasa de desempleo, la tasa de parcialidad involuntaria y la tasa de temporalidad, ya que la cifra de trabajadores por cuenta propia rebasa la del total de la UE, y la de jóvenes inactivos que no estudian se halla aproximadamente al mismo nivel que para el total de la UE. 

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EMANCIPACIÓN, ESPAÑA EN LA PARTE FINAL DE LA TABLA POR CRISIS Y CULTURA

La media de la UE en cuanto a desarrollo juvenil atendiendo al nivel de emancipación se sitúa en la UE en 0,37. España se coloca en 0,16. La Comunidad Valenciana es la provincia mejor situada (0,23), entre ambos totales, y Canarias la que está más a la cola (0,1). En los extremos se sitúan Dinamarca (con valor máximo de 1) y Croacia (0,02). 

Aunque sabemos que en el caso español la crisis económica ha influido de manera decisiva en el retraso de la edad media de emancipación de los jóvenes españoles (que se sitúa en torno a los 29 años), es innegable que existen también otros elementos determinantes relacionados con características culturales, modelos familiares y políticas públicas que contribuyen sobremanera a que, junto a países como Italia o Portugal,  seamos uno de los países europeos en el que más tarde se va de casa la gente joven.

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VIDA, ESPAÑA SUPERA LA MEDIA DE LA UE. LA RIOJA, A LA CABEZA

En esta dimensión del Índice Sintético de Desarrollo Juvenil Comparado 2016 se incluyen datos referentes a mortalidad, tasa de fecundidad, accidentes o suicidios, entre otras.

Según los datos, España (0,71) se posiciona por encima de la media de la UE (0,67). Con 11 Comunidades por encima de la media española y con muchas de ellas en una posición alta de la tabla. Reseñable especialmente el caso de La Rioja que se sitúa al nivel de Dinamarca, Países Bajos o Suecia. Por debajo de la media de la UE encontramos a Galicia (0,6), Navarra (0,66), Asturias (0,65) y Castilla y León (0,67).

Entre los países europeos, Dinamarca se encuentra en la primera posición y el conjunto de países del este a la cola. 

Las bajas tasas de fecundidad de las adolescentes en España repercuten positivamente en el índice, pero esas mismas tasas bajas repercuten negativamente si atendemos a loa datos de jóvenes de 22 a 29 años.

 En los indicadores sobre mortalidad España aparece más favorablemente posicionada que el conjunto de la UE. 

En el extremo más desfavorable se halla Lituania, cuyo peor comportamiento se explica básicamente por su elevada tasa de suicidios, su alta tasa de mortalidad por accidentes de tráfico y, en parte relacionado con lo anterior, su mayor mortalidad bruta. Sus valores sobre fecundidad, no obstante, compensan parcialmente esta desventaja en los indicadores de mortalidad. 

En la mejor situación se halla Dinamarca, con una fecundidad en edades extremadamente jóvenes muy baja, pero una fecundidad relativamente alta a partir sobre todo de los 26 años.

VIDA, ESPAÑA SUPERA LA MEDIA DE LA UE. LA RIOJA, A LA CABEZA

En esta dimensión del Índice Sintético de Desarrollo Juvenil Comparado 2016 se incluyen datos referentes a mortalidad, tasa de fecundidad, accidentes o suicidios, entre otras.

Según los datos, España (0,71) se posiciona por encima de la media de la UE (0,67). Con 11 Comunidades por encima de la media española y con muchas de ellas en una posición alta de la tabla. Reseñable especialmente el caso de La Rioja que se sitúa al nivel de Dinamarca, Países Bajos o Suecia. Por debajo de la media de la UE encontramos a Galicia (0,6), Navarra (0,66), Asturias (0,65) y Castilla y León (0,67).

Entre los países europeos, Dinamarca se encuentra en la primera posición y el conjunto de países del este a la cola. 

Las bajas tasas de fecundidad de las adolescentes en España repercuten positivamente en el índice, pero esas mismas tasas bajas repercuten negativamente si atendemos a loa datos de jóvenes de 22 a 29 años.

 En los indicadores sobre mortalidad España aparece más favorablemente posicionada que el conjunto de la UE. 

En el extremo más desfavorable se halla Lituania, cuyo peor comportamiento se explica básicamente por su elevada tasa de suicidios, su alta tasa de mortalidad por accidentes de tráfico y, en parte relacionado con lo anterior, su mayor mortalidad bruta. Sus valores sobre fecundidad, no obstante, compensan parcialmente esta desventaja en los indicadores de mortalidad. 

En la mejor situación se halla Dinamarca, con una fecundidad en edades extremadamente jóvenes muy baja, pero una fecundidad relativamente alta a partir sobre todo de los 26 años.

indicetics7 (Real)

NUEVAS TECNOLOGÍAS, ESPAÑA MUY POR ENCIMA DE LA MEDIA DE LA UE

España (0,7) no está mal posicionada en comparación con el resto de países de la UE (0,59), entre los que Rumanía se sitúa a la cola (con el mínimo, 0, en ambos indicadores) y Lituania en la primera, sobre todo por la elevada capacitación de los/as jóvenes en el uso de ordenadores. 

Cataluña es la Comunidad mejor puntuada (0,88). La Rioja (0,53) y Castilla León (0,5) a la cola de España y por debajo de la media UE. 

Entre los países los europeos: Suecia o Países Bajos, por ejemplo, más a la cola en esta dimensión, frente a las primeras posiciones que ocupan en el índice global.

  (Miniatura)

PROYECTOSCOPIO

En Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud nace en 2013 creado por la FAD gracias al apoyo del Banco Santander y Telefónica. Su objetivo fundamental es realizar análisis multidisciplinares sobre el contexto social y cultural de adolescentes y jóvenes, así como sobre su socialización y los riesgos que amenazan a ésta. 

En el desempeño de su labor, detecta la necesidad de contar con una visión global, periódica y actualizada de los datos disponibles sobre diferentes esferas que intervienen en la realidad y la socialización juvenil. 

Para satisfacer esta necesidad, nace ProyectoScopio con unos objetivos muy concretos:

  • Ofrecer una herramienta útil y ágil que permita analizar y visualizar los datos disponibles sobre adolescentes y jóvenes, de forma sencilla, accesible y rigurosa. Disponible para expertos investigadores, administraciones públicas o medios de comunicación. 
  • Facilitar la comparabilidad de las cifras de jóvenes y adolescentes de España con otros países de la UE y entre Comunidades Autónomas. 
  • Ampliar la información disponible a partir de la elaboración de un barómetro propio que permita obtener datos sobre elementos menos conocidos y sistematizados en las cifras existentes. 
  • Analizar tendencias y marcar objetivos de desarrollo de la juventud  en diferentes ámbitos y capacidades diferenciadas como educación, empleo, emancipación, uso de nuevas tecnologías o vida, en general. 
  • Difundir la información obtenida, facilitando el análisis de la misma, para que pueda servir de guía orientativa para el diseño e implementación de programas y políticas, públicas y privadas, dirigidas a jóvenes y adolescentes. 

www.proyectoscopio.es

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Tendencias de cambio en la representación del cannabis. La perspectiva de adolescentes y jóvenes españoles

En España, durante la última década, se ha producido un aumento constante del tiempo de ocio de los jóvenes.

También ha crecido el número de jóvenes españoles que afirma salir por la noche, no obstante, regresan antes a casa tras sus salidas nocturnas.

Para casi la mitad de los jóvenes salir por la noche significa tener cierta sensación de hacer algo diferente y el 30% alude a que les aporta sensación de libertad.

La investigación ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

Las salidas nocturnas de los jóvenes españoles de 16 a 29 años se concentran fundamentalmente  en los fines de semana y en periodos estivales. La importancia del fin de semana se acentúa en verano ya que hay más movilidad, lugares nuevos y un aumento de los espacios de fiesta.

En España durante la última década se ha producido un aumento constante del tiempo de ocio del que pueden disfrutar los jóvenes con una media de 41 horas disponibles a la semana, 17 horas más que en 2003.

Además, ahora los jóvenes invierten ese tiempo en salir más (concretamente un 78% afirma salir de noche), pero vuelven a casa más temprano (el 30,4% de ellos lo hace antes de las dos de la madrugada y el 31,2% entre las dos y las cuatro).

Estos son algunos datos del estudio “La marcha nocturna: ¿Un rito exclusivamente español”. La investigación ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica. El estudio analiza la evolución del ocio juvenil en España a partir de fuentes secundarias y una encuesta propia realizada en 2015 a 2.013 jóvenes de 16 a 29 años.

 En cuanto al significado que atribuyen los jóvenes a salir por la noche, para casi la mitad de ellos significa tener cierta sensación de hacer algo diferente, no rutinario y el 30% aluden a que salir de noche les aporta sensación de libertad. 

¿Qué significa sobre todo “salir por la noche” para ti?

Respuesta múltiple, % sobre individuos

%

Cierta sensación de hacer algo diferente, no rutinario

47,4%

Sensación de libertad, no control

30,0%

La noche es el momento de la gente joven, es para la gente joven

26,3%

Por la noche te liberas más, te desinhibes

21,8%

La noche añade encanto a lo que haces

20,5%

Es lo mismo salir de noche que de día

15,4%

N.S./N.C.

6,2%

TIEMPO DE OCIO, ACTIVIDADES Y HORARIOS

En España se ha producido un aumento constante del tiempo libre del que pueden disfrutar los jóvenes a lo largo de la última década. Afirman disponer de más de 40 horas semanales para el ocio, 17 horas más que en 2003.

En 2003 y 2004, la juventud, en términos generales, disponía de unas 24 horas semanales para la práctica de actividades de ocio, en 2008 disponía de una media de 2 horas más y según datos de 2012, esta cifra aumentó hasta 32,6 horas.

Tiempo medio disponible a la semana para ocio (horas) por jóvenes de 15-29 años

  NP_ocio4-2 (Miniatura)

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Injuve (2003-2012) y Centro Reina Sofía sobre adolescencia y Juventud (2015)

También ha aumentado ligeramente el porcentaje de jóvenes que afirma salir de noche: un 78% frente a un 72,2% en 2007.  Alrededor de la mitad de ellos afirman salir una o dos veces al mes y el 30% afirma salir todos o casi todos los fines de semana

  NP_ocio4-3 (Miniatura)

Fuente: Injuve (2007) y Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud (2015)

En cuanto a la hora de regreso a casa las noches de los fines de semana, el 30,4% de ellos lo hace antes de las dos de la madrugada, el 31,2% entre las dos y las cuatro, el 21,3% entre las cuatro y las seis y el 12,7% vuelve a casa después de las 6 de la mañana. Según la edad, la franja de entre 16 y 19 años son quienes regresan a casa más temprano y el grupo de 20 a 24 años quienes lo hacen más tarde. Y según el sexo, las mujeres jóvenes vuelven a casa antes que los varones.

En este aspecto existen variaciones significativas en los últimos años.  Datos anteriores a 2007 mostraban que menos del 10% de las personas jóvenes regresaban a casa antes de la 1, sin embargo ahora un 20% lo hacen antes de esa hora.

Del mismo modo, mientras que un tercio de los jóvenes volvían a casa entre las 3 y las 5 de la madrugada, ahora este porcentaje disminuye más de un 6% respecto a años anteriores.

Evolución de los horarios de vuelta a casa (%)

 

2003

2004

2007

2015

Antes de las 12 de la noche

4,3

2,1

3,1

10,5

Entre las 12 y la 1

5,7

3,7

4,6

9,5

Entre la 1 y las 2

7,6

5,2

8,3

10,4

Entre las 2 y las 3

15

15

13,5

16

Entre las 3 y las 4

16,3

18,6

18,6

15,2

Entre las 4 y las 5

16,2

16,5

14,6

11,7

Entre las 5 y las 6

14,5

15,8

16,6

9,6

Después de las 6

13,7

15,7

13,7

8,8

No vuelvo hasta la mañana siguiente

5,6

6,5

6,1

3,9

N.C.

1,1

0,7

0,9

4,4

Fuente: Injuve (2003-2007) y Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud (2015)

Sobre las actividades practicadas durante las noches del fin de semana, la investigación confirma que los jóvenes españoles cada vez diversifican menos sus actividades y se concentran en ir a bares (62,6%) y discotecas (38,5%), seguido de ir a casa de amigos (35,5%).

Actividades practicadas durante las noches del fin de semana por la juventud (15-29 años)

   NP_ocio4-4 (Miniatura)

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Injuve (2004-2007) y Centro Reina Sofía sobre adolescencia y Juventud (2015)

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Mayoritariamente los jóvenes españoles reconocen los riesgos del cannabis, pero aún así defienden su regulación

En términos generales, el cannabis se considera mayoritariamente una sustancia peligrosa. Sólo un 14% minimiza su riesgo o peligrosidad, frente a un 60% que cree que es bastante o muy peligrosa.

Paralelamente, casi el 60% se muestra permisivo con el consumo en adultos, frente al 26% que apuesta por la prohibición total. En cuanto a la venta, más de la mitad (53,6%) apostarían por su dispensación en espacios autorizados.

El estudio está elaborado a partir de una encuesta online a 1.205 adolescentes y jóvenes entre 16 y 34 años y analiza la representación social del cannabis y sus tendencias evolutivas.

La investigación ha sido elaborada, gracias a la financiación de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD.

Mayoritariamente (59,1%) los adolescentes y jóvenes españoles de 16 a 34 años consideran al cannabis una sustancia bastante o muy peligrosa. Y sólo el 14% de ellos consideran que su consumo acarrea pocos o ningún problema.

Sin embargo, y a pesar de esta percepción del riesgo, un 45,5% de adolescentes y jóvenes cree que debería permitirse a los adultos su consumo privado; el 14,5% opina que debería permitirse su consumo, incluso público, sin ninguna limitación; y el 2,7% cree que debería estar permitido su consumo a cualquier persona y en cualquier circunstancia. Por el contrario, un 26% considera que debería prohibirse y sancionarse su consumo incluso en privado.

Estos son algunos datos del estudio “Tendencias de cambio en la representación del cannabis. La perspectiva de adolescentes y jóvenes españoles” presentada hoy en Madrid. La investigación ha sido elaborada, gracias a la financiación de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD.

El estudio ha sido elaborado mediante una encuesta online a 1.205 jóvenes entre 16 y 34 años en tres franjas de edad (16-24 años, 25-30 años y 30-34 años). Además se ha complementado con tres grupos de discusión.

Entre otros temas, la investigación analiza porcentualmente en qué grado los adolescentes y jóvenes españoles aceptarían un proceso de legalización/regulación del cannabis; cómo se valora el riesgo de su consumo; la opinión sobre los clubes/asociaciones cannábicas; qué medidas de enfrentamiento demandan de manera prioritaria; o qué fórmulas propondrían para su venta, consumo y cultivo. También se realiza una tipología de los adolescentes y jóvenes españoles en  virtud de su posicionamiento frente al riesgo percibido y su posición de rechazo o apoyo de un hipotético proceso de liberalización.

La rueda de prensa ha sido ofrecida por el director general del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud y de la FAD, Ignacio Calderón y por la coordinadora del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, Anna Sanmartín, acompañados por el director técnico del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud y de la FAD, Eusebio Megías.

LA PELIGROSIDAD PERCIBIDA Y LA VISIÓN DE LOS RIESGOS

Como ya hemos apuntado, en términos generales, el cannabis se considera mayoritariamente una sustancia peligrosa. Sólo un 14% minimiza su riesgo o peligrosidad, frente a casi un 60% que cree que es bastante o muy peligrosa. Sin embargo, el nivel de riesgo está muy matizado según el tipo de consumo: probar, consumir fines de semana o consumir a diario.

Grado de acuerdo con riesgo del consumo de cannabis

(% bastante/ mucho acuerdo)

Tabla 1 

El consumo diario es considerado como fuente de problemas por el 63% de adolescentes y jóvenes y sólo el 9,8% piensa que el consumo, en general, es inocuo para las personas que están sanas.

El 15% considera que el consumo esporádico puede causar problemas, mientras que el 27% cree lo mismo del consumo en los fines de semana, aunque sea habitual. Además, una proporción similar (28%) opina que el consumo frecuente no tiene por qué crear problemas.

Los problemas que se consideran más probables son los de tipo legal y los asociados al trabajo y/o los estudios; salvo cuando se observa a consumidores o consumidoras que ya se considera que tienen problemas con el cannabis, situación en la que se destacan los problemas de relación con personas cercanas (familia, amigos, pareja).

A pesar de que se interpreta que el consumo en adultos de cannabis está fundamentado en razones de decisión personal, se entiende que los motivos iniciales son sociales, y en torno al ocio. Así, el 53% de los jóvenes afirma que un motivo iniciático de consumo de cannabis es que sea compartido en el grupo de amigos, mientras el 49% señala que se consume para divertirse y pasarlo bien.

 

CONSIDERACIONES LEGALES DEL CONSUMO, VENTA Y CULTIVO DE CANNABIS

Según la investigación, cuando preguntamos a los adolescentes y jóvenes sobre su consideración de las actuales leyes de control del consumo de cannabis, el 13% de los encuestados de los considera que son adecuadas;  un 24% cree que deberían suavizarse; y el 15% considera que deberían abolirse totalmente. El 23%  piensa que deberían ser aún más duras.

En lo que se refiere a las sanciones administrativas por consumo público la distribución es similar: frente a un 22% que cree que deberían ser más duras, el 12% piensa que son adecuadas, el 21% que deberían suavizarse, y el 16% que deberían abolirse.

En general, sumando las posiciones similares, un 39% de jóvenes son partidarios de que se aumente la permisividad de las leyes (37% en el caso de las sanciones), frente a un 23% que apuesta por su endurecimiento (24% en el caso de las sanciones).

 

Opinión sobre leyes y sanciones administrativas  (%)

Tabla 2

 

Resulta muy revelador también que cerca de la quinta parte del total del colectivo dice no conocer dichas leyes (19%) o las sanciones administrativas por consumo público (22%).

En cuanto a las opiniones de los adolescentes y jóvenes sobre la venta y el consumo de cannabis, van muy paralelas. Quienes tienden a una postura más permisiva respecto al consumo defienden la misma tendencia respecto a la venta.

 Concretamente en cuanto al consumo, el 60% de los jóvenes españoles serían partidarios de permitir el consumo aunque con matices: El 45,5% permitiría su consumo solo a adultos y en privado, el 14,5% lo permitiría sólo a adultos en público y en privado; y sólo el 2,7% permitiría su consumo a cualquier persona en cualquier circunstancia. El 26% aboga por una prohibición total.  

 Respecto a la venta, la mayoría (53,6%) apuesta por permitir su venta controlada en farmacias o sitios autorizados. Son mucho menores los porcentajes de quienes piensan que debería permitirse su venta a adultos sin limitaciones (8,6%) o la venta a cualquier persona sin ninguna limitación (1,3%). Un significativo 28,5% cree que debería prohibirse completamente su venta.

 Acerca del cultivo, el 64,5% se muestra partidario de permitirlo con distintas fórmulas frente al 27% que se posiciona en contra.

Opiniones sobre consumo, venta y cultivo de cannabis  (%)

Tabla 3

 

CANNABIS, CAMINO DE LA NORMALIZACIÓN

Los discursos de los adolescentes y jóvenes españoles en torno a la percepción social del cannabis siguen su camino de normalización. Cada vez son más los que ven el cannabis como una sustancia accesible, cercana y visible; tolerada e integrada en espacios de ocio; e incluso connotada como “sustancia natural” frente a otras sustancias consideradas químicas y “manipuladas”.

 En este sentido, como ocurre con el alcohol y el tabaco, los adolescentes y jóvenes consideran que el consumo de cannabis cumple muchos patrones de consumo social. Incluso es considerada, por una parte importante de los jóvenes, menos peligrosa que consumos socialmente aceptados, como el del alcohol (cuyo riesgo se considera mayor) o el tabaco (que se asume más dañino).

 El 42% de los jóvenes cree que consumir alcohol cuando se sale conlleva más problemas que consumir cannabis, y el 48% que el consumo en días laborables de alcohol es más problemático que el de cannabis; frente al tabaco, casi el 27% del colectivo cree que fumar cannabis implica menos problemas de salud que fumar tabaco.

 

Diferencias entre cannabis y otras sustancias

(% bastante/mucho acuerdo)

 

Tabla 4

 

En línea con la tendencia a la normalización social del cannabis, casi la mitad de los jóvenes (el 44%) considera que quienes consumen esta sustancia son personas corrientes sin una definición más específica. Otros calificativos atribuidos con menor énfasis se refieren a que son personas que buscan pasarlo bien (30%), que quieren vivir sensaciones diferentes (26%), o influenciables (24%), sin duda el calificativo que supone un mayor juicio de valor negativo. Además, más de la mitad del colectivo (53%) no cree que su opinión sobre un amigo o amiga variase si empezara a consumir cannabis. El 35% sí tendría una opinión peor de ese amigo o amiga.

 LOS CLUBES CANNABICOS

 Otro tema que aborda la investigación es la consideración por parte de los adolescentes y jóvenes acerca de las asociaciones o clubes cannábicos. Desde los discursos, la opinión mayoritaria es favorable, aunque hay significativos porcentajes que los desconocen.

 Un 56% se muestra partidario o tolerante al respecto: Algo más de la cuarta parte del total de jóvenes considera que los clubes o asociaciones cannábicos son una buena iniciativa, que permite un consumo controlado y responsable y un 30% dice que no le molestan.

 Por el contrario, el 22,4% cree que deberían prohibirse o que no deberían tolerarse porque son una fórmula para burlar la ley.

 TIPOLOGÍA DE LOS JÓVENES ESPAÑOLES FRENTE AL CANNABIS

El estudio también realiza una tipología de los adolescentes y jóvenes españoles en virtud de su posicionamiento frente al riesgo percibido y su posición de rechazo o apoyo de un hipotético proceso de liberalización.

El primer grupo, que representaría al 28% de los jóvenes de entre 15 y 34 años, sería el de aquellos que minimizan los riesgos y piden activamente la liberalización. Se caracteriza por cierta relativización de la gravedad de los problemas y la peligrosidad del cannabis, y también de su accesibilidad. Personas partidarias de la liberalización, aunque no de las iniciativas de promoción y difusión específica del cannabis o productos asociados.

El segundo (23%) es el de aquellos que relativizan los riesgos y no se oponen a la liberalizacion. Es el grupo que se muestra más contundente en la apuesta por la normalización social del cannabis, así como por la liberalización de las normas al respecto. Posición de máxima relativización de los riesgos, los problemas y su posible importancia; y cercana a los consumos.

En tercer lugar (representando al 26% de los jóvenes) estarían aquellos que subrayan los riesgos pero aceptan una regulación controlada. Distancia tolerante y abierta. Personas que hacen hincapié en la gravedad de los problemas del consumo de cannabis, pero que también se muestran cercanas a ciertos grados de regulación controlada, y a la tolerancia de los espacios de consumo, cultivo e intercambio de cannabis. En cierta manera, grupo híbrido entre el primero y el cuarto.

Finalmente, el cuarto grupo (23%) representa a aquellos que enfatizan los riesgos y se oponen frontalmente a la liberalización. Grupo más extremo en su posición frontal contra el cannabis, desde todas las perspectivas: enfatizando y maximizando riesgos y problemas, oponiéndose a cualquier tipo de liberalización legal o social, y negando la aceptación de la sustancia.

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Cursos FAD-UNED

El programa de radio "Adicciones y otros riesgos en la adolescencia" analiza la importancia de las actuaciones preventivas desde edades tempranas y presentan los nuevos cursos formativos que la Fundación UNED y la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) 2015-2016.

La oferta formativa consta de los siguientes cursos:
•    ¿Nativos Digitales? Jóvenes y TIC: usos y riesgos
•   Una mirada sobre la realidad juvenil y sus riesgos: los desafíos de la prevención
•   Educadrogas: Prevención, Escuela y Drogas. Materiales para la Formación

El plazo para matricularse finaliza el 1 de diciembre de 2015. Puede solicitarse una beca a través de la plataforma Acción Magistral.

Haz clic aquí para escuchar el programa completo.

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Identidad Género

•    En general, es más frecuente y de mayor entidad la violencia ejercida por los chicos hacia las chicas. Éstas últimas actúan más frecuentemente en el control de los actos y de las relaciones de pareja (revisar el móvil, por ejemplo).

•    Entre los chicos, son más habituales la intimidación, el control personal y emocional, la violencia física y verbal o la violación de la intimidad.

•    La investigación ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

 (Madrid, 10 de septiembre de 2015).- Más del 80% de los adolescentes y jóvenes españoles de 14 a 19 años afirma conocer o haber conocido algún acto de violencia entre géneros en parejas de su edad. De hecho son capaces de identificar una media de 5 actos por persona de violencia ejercida por chicos y una media de 3,7 de violencia ejercida por chicas.

Estos datos muestran cómo las relaciones de pareja de los adolescentes y jóvenes españoles se articulan en torno a mecanismos de posesividad y control, dando lugar a comportamientos potencialmente agresivos por ambas partes, aunque más frecuentes y graves por parte de los varones.

La investigación, presentada esta mañana en el Rectorado de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.
 


(Madrid, 6 de noviembre de 2015).- Más del 80% de los adolescentes y jóvenes españoles de 14 a 19 años afirma conocer o haber conocido algún acto de violencia en parejas de su edad. De hecho, son capaces de identificar una media de cinco actos por persona de violencia ejercida por chicos y una media de 3,7 de violencia ejercida por chicas.

Estos datos muestran que frecuentemente las relaciones de pareja de los adolescentes y jóvenes españoles se articulan alrededor de mecanismos de posesividad y de control, lo cual da lugar a un comportamiento potencialmente agresivo por ambas partes, aunque más frecuente y más grave por parte del varón.
 
Esta es una de las principales conclusiones extraídas del estudio “¿Fuerte como papá? ¿Sensible como mamá? Identidades de género en la adolescencia”, elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado creado por la FAD  gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica. La investigación ha sido presentada esta mañana en el Rectorado de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla.

La presentación ha sido ofrecida por Vicente Guzmán, rector de la UPO; Rosa María Díaz, decana de la facultad de Ciencias Sociales; Gonzalo Musitu, catedrático de Psicología Social; Eusebio Megías y Anna Sanmartín, director técnico y coordinadora del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, respectivamente.

El estudio analiza, a través de una encuesta a 2.154 adolescentes y jóvenes escolarizados de 14 a 19 años, los estereotipos que giran en torno a lo que significa “ser chico” y “ser chica”, la manera en que se ponen en juego las expectativas, los roles y los referentes colectivos, con una mirada especial a las relaciones interpersonales.

En el marco de la jornada, también se ha presentado el manual “Educación para la igualdad de género. Un modelo de evaluación”, que ofrece una propuesta para analizar las buenas prácticas en coeducación en España y para evaluar los programas orientados a la educación en igualdad de oportunidades entre los géneros, coeducación y coenseñanza.

Para ello, según ha explicado Amapola Povedano, una de sus autoras, se introduce el concepto de género y su desarrollo, se estudia la educación como un proceso esencial para lograr una igualdad real entre los géneros, se analizan los criterios a partir de los cuales se consideran las buenas prácticas educativas y se sugiere, finalmente, una propuesta de evaluación de programas educativos en igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.

VIOLENCIA CONTRA LA PAREJA

En la investigación realizada se ha indagado sobre los actos/situaciones de violencia contra la pareja que los adolescentes españoles perciben en su entorno cercano. Los resultados indican que existe una gran mayoría de adolescentes y jóvenes españoles (superior al 80%) que afirma conocer o haber conocido algún acto de violencia en parejas de su edad. Concretamente, solo un 12% dice no haber conocido, entre sus compañeros o conocidos, alguno de estos actos de violencia ejercido por un chico hacia una chica, y solo un 16,5% dice no haberlos conocido siendo ejercidos por la chica hacia el chico.

Son mayoritarios los actos relativos al control (revisión del móvil, con quién se puede hablar, dónde se puede ir…). Es la faceta en la que las chicas aparecen como protagonistas del acto con más frecuencia. Entre los chicos, son más habituales la intimidación, el control personal y emocional, la violencia física y verbal o la violación de la intimidad

Actos conocidos de violencia contra la pareja, cometidos por chicos y chicas

(% casos, respuesta múltiple)

Actos conocidos de violencia contra la pareja, cometidos por chicos y chicas (Miniatura)

¿QUÉ SIGNIFICA “SER CHICO” O “SER CHICA” PARA LOS ADOLESCENTES?

Uno de los principales objetivos del estudio es conocer las cualidades que se atribuyen a “ser chico” o “ser chica” y cómo se definen estas identidades. En este sentido, existe una aceptación muy generalizada entre chicos y chicas respecto a todos los tópicos que definen las hipotéticas diferencias: muy mayoritariamente las chicas son definidas como sensibles y tiernas (según el 56% de los jóvenes), preocupadas por la imagen (46%) y responsables y prudentes (36%). Los chicos, por su parte, como dinámicos y activos (66%),  independientes (36%), y posesivos y celosos (31%).

Cualidades que se cree mejor definen a las chicas y a los chicos 

(% respuesta múltiple, según sexo)                         

Cualidades que se cree mejor definene a las chicas y a los chicos (Miniatura)

Estas atribuciones de cualidades a los diferentes sexos influyen de manera determinante en el establecimiento de estereotipos sobre las capacidades relacionadas con unos y otras. Ellas son percibidas como más capaces de comprender a los demás, más capaces de dar cariño y más capaces de reflexionar. Y ellos más decididos, mejores para el deporte y más hábiles con la tecnología.

Estereotipos sobre capacidades de chicos y chicas (media en la escala 1-7)

 

Media

Chicas más capaces comprender a los demás

5,09

Chicas más capaces dar cariño

4,88

Chicas más capaces reflexionar

4,62

Chicos más decididos

4,45

Chicos mejores para deporte

4,29

Chicos más hábiles con tecnología

4,06

Chicos más capaces enfrentar problemas

3,46

Chicas más capaces vivir religión, espiritualidad

2,90

RELACIONES DE PAREJA

Entre los adolescentes españoles de 14 a 19 años, aproximadamente un 80% ha tenido alguna relación de pareja, algo más las chicas que los chicos (82% frente al 78%). Alrededor del 58% de quienes han tenido relación, ha tenido una o dos parejas; el 42% más de dos. La proporción con más de dos relaciones de pareja es superior entre los varones (50% y 35% respectivamente).

La primera pareja se tiene entre los 13 y los 14 años (13,7 años de media), y los chicos parecen haber sido algo más precoces: el 46% de los varones debuta entre los 10 y 13 años (el 38,5% de las chicas); el 42% entre los 14 y 15 años (el 46,5% de las chicas). Entre los 16 y 19 años tiene su primera experiencia amorosa el 12% de chicos y el 15% de chicas.

En general, el estudio constata que las relaciones cada vez tienden a ser más igualitarias. Sin embargo, se siguen manteniendo roles y convicciones entre los adolescentes españoles que perpetúan la desigualdad, generalmente a costa de las chicas, y que son mantenidos por ambos sexos.

Valoración de tópicos sobre las relaciones de pareja según sexo

(% de bastante/mucho acuerdo)

 

Chicos

Chicas

Total

Chico debe proteger a su chica

67,0

52,6

59,4

Es normal la existencia de celos

35,0

29,3

32,0

La mujer necesita el amor de la pareja para sentirse realizada

25,7

11,0

17,5

Es normal mirar móvil de la pareja si piensa que le engaña

13,1

19,1

16,3

El hombre necesita el amor de la pareja para sentirse realizado

19,9

10,7

15,0

Hay que renunciar a uno mismo cuando se está enamorado

11,2

9,8

10,5

La chica debe esforzarse por hacer lo que le gusta a la pareja

13,1

4,1

8,4

Hay que dejar a los amigos de lado cuando se tiene pareja

12,0

4,7

8,2

Las amistades no son tan importantes cuando se tiene novio

4,4

3,1

3,7

Hay que ponerse la ropa que agrada a la pareja

4,9

1,9

3,3

En cuanto a las relaciones sexuales, más de la mitad de chicos y chicas (55%) las considera muy o bastante importantes, con claras diferencias: entre los chicos casi el 66% cree en la elevada importancia de las relaciones sexuales, frente al 45% de las chicas; entre ellas, más de la mitad relativiza o niega dicha importancia.

Solo un 5% dice que son ellas quienes más a menudo toman la iniciativa, frente al 47% que dice que son los chicos. El 35% cree que la iniciativa es alterna y un 13% cree que suele ser una iniciativa conjunta. Casi el 60% del colectivo, sin embargo, cree que la iniciativa para mantener relaciones sexuales debería ser conjunta o, en su caso, alterna.

 

Más los chicos

Más las chicas

Unos y otras

Juntos

¿Quién suele tomar la iniciativa? (%)

46,9

5,2

34,8

13,1

¿Quién debería tomarla? (%)

7,5

7,9

24,8

59,9

 

Más los chicos

Más las chicas

Unos y otras

Juntos

Nadie

¿Quién suele tener la iniciativa para el uso de anticonceptivos? (%)

9,4

47,2

11,2

31,4

0,8

¿Quién debería tenerla? (%)

19,7

5,2

8,2

66,2

0,6

LOS JÓVENES ESPAÑOLES FRENTE A LA IGUALDAD

Para los adolescentes españoles, el ámbito laboral resulta ser el elemento central y recurrente al hablar de desigualdad social. Desde su punto de vista, existen profesiones masculinas y femeninas, y puestos de trabajo más propios de hombres, que pertenecen a los ámbitos de poder y están mejor remunerados. También perciben que las mujeres sufren las dificultades de la conciliación familia-trabajo.

Perciben el machismo claramente entre otras generaciones y existe un acuerdo generalizado en ambos sexos al señalar que el proceso de igualdad es lento, pero progresivo. Un 9% considera que no existen diferencias y un 42% que son pequeñas o muy pequeñas. Casi un 14% las valora como grandes o muy grandes.

Valoración de las desigualdades entre chicos y chicas (Miniatura)

 En relación a la diferencia de oportunidades entre chicas y chicos, destaca cómo ellas perciben peor o mucho peor sus oportunidades a la hora de participar en la vida política (57% frente al 36% de los varones), alcanzar puestos de mayor responsabilidad (63% frente al 57% de los varones) o compaginar la vida laboral con la familiar (29% frente al 20% de los chicos). Sin embargo, su valoración se presenta más optimista si se trata de cuestiones como la felicidad o la independencia.

En ese sentido, cabe señalar que es superior el porcentaje de chicas que considera que el trabajo fuera de casa es necesario para ser independiente (68,8% frente al 61,8% de los varones). A pesar de ello, llama la atención cómo el 26% de las chicas y el 20% de los chicos piensa que la vida familiar se resiente cuando la mujer trabaja fuera de casa y cómo el 84,7% de las chicas y el 77,1% de los chicos considera que la relación con los hijos también se ve perjudicada cuando la mujer trabaja fuera del hogar.

Valoración de estereotipos sobre la mujer, el hogar y la familia, según sexo

(% de muy/bastante acuerdo)

Valoración de estereotipos sobre la mujer, el hogar y la familia, sugún sexo (Miniatura)

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Seminario

El objetivo de esta jornada es el análisis crítico de la construcción de las identidades de género, centrando la atención en la adolescencia y la juventud.

Está organizada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

(Madrid, 28 de octubre de 2015).- “El patriarcado ha conseguido atrofiar nuestra mirada, invisibilizar y naturalizar la desigualdad y que esta pase de generación en generación en sociedades que formalmente se consideran igualitarias”. Con esta rotundidad ha hablado esta mañana Nuria Valera, periodista y escritora especializada en Violencia de Género y Políticas de Igualdad, que ha ofrecido la conferencia inaugural “Barcos y corazones. Las sutilezas del patriarcado”, en el marco de la jornada "¿Fuerte como papá? ¿Sensible como mamá? Seminario sobre identidades de género". En ella, el conjunto de ponentes ha coincidido en destacar la necesidad de convertir en realidad el proyecto formal de equidad de género insistiendo en las estrategias educativas.

Para Nuria Valera existen dos modelos de patriarcado, el de coerción y el de consentimiento. El primero, según ha explicado, está tipificado en las leyes, se asienta cuando la desigualdad es legal. El segundo, el de consentimiento, “es el que está establecido en las democracias occidentales, donde se reproducen las desigualdades de género fundamentalmente mediante mitos y estereotipos que se vuelven verdades a fuerza de repetirlos”.

La jornada, celebrada en el Espacio Fundación Telefónica con el objetivo de realizar un análisis crítico sobre la construcción de las identidades de género, centrando la atención en la adolescencia y la juventud, ha sido organizada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

El director general del Centro, Ignacio Calderón, ha sido el encargado de inaugurar el seminario, al que han acudido en torno a 200 profesionales. En su intervención, Calderón ha resaltado el compromiso del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud por impulsar los avances en una socialización más justa y solidaria de jóvenes y adolescentes. Según ha señalado, “es en la adolescencia cuando se establecen los pilares de la identidad y se afrontan los ejercicios y estrategias de socialización sobre los que se construyen buena parte de las expectativas y percepciones que darán contenido a la personalidad”.

Tras la intervención de Ignacio Calderón, la jornada ha continuado con la presentación del informe del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud “¿Fuerte como papá? ¿Sensible como mamá? Identidades de género en la adolescencia”, de mano de la coordinadora del Centro, Anna Sanmartín, y de una de las autoras de dicho estudio, Elena Rodríguez.

El informe analiza, a través de una encuesta a 2.154 adolescentes y jóvenes escolarizados de 14 a 19 años, los estereotipos que giran en torno a lo que significa “ser chico” y “ser chica”, así como la manera en que se ponen en juego las expectativas, los roles y los referentes colectivos, con una mirada especial a las relaciones interpersonales.

Elena Rodríguez ha destacado “la existencia de un acuerdo unánime sobre los principales estereotipos respecto a las diferencias entre chicos y chicas”. Así, según se desprende del estudio, mientras que las cualidades que los adolescentes atribuyen a las chicas están relacionadas con la sensibilidad, la preocupación por la imagen, la responsabilidad o el ser comprensivas, las que se atribuyen a los chicos están más vinculadas con el ser dinámicos, activos, autónomos, emprendedores o incluso celosos y posesivos.

En el discurso de estos jóvenes también se observa, según comenta Anna Sanmartín, cierta confusión en torno al término “igualdad”, que les lleva a asumir que “las diferencias biológicas entre chicos y chicas imposibilita la existencia de una verdadera igualdad”. 

A continuación, la profesora de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), Máriam Martínez-Bascuñán, ha ofrecido la lectura crítica “Las identidades de género en la adolescencia: ¿Por qué permanecen inalterables?”. En ella, la autora ha mostrado preocupación por el hecho de que “los roles que los adolescentes adscriben a cada uno de los géneros sean sumamente tradicionales”. La conclusión a la que llega Martínez-Bascuñán “es que estamos ante unos clichés sobre los que ya se hablaba a mediados del siglo pasado”, cuando en 1949 Simone de Beauvoir escribió “El segundo sexo”. Algo que, según ha manifestado, “es muy preocupante” y requiere de la puesta en marcha de una serie de estrategias educativas que tiendan a convertir en realidad el proyecto formal de equidad de género. 

Como punto y final de la jornada, se ha celebrado una mesa redonda en la que han participado Lucas Platero, doctor en Sociología por la UNED; Amapola Povedano, profesora de Psicología Social de la Universidad Pablo de Olavide; y Silvia López, profesora de Ciencia Política de la UAM. En ella se ha debatido sobre la educación en igualdad de género y se han abordado cuestiones como los estereotipos de género, los efectos de las políticas públicas o cómo la discriminación por identidad de género y la orientación sexual también pueden considerarse formas de violencia de género.

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Jóvenes en la red: Un selfie

El 58% considera que el acoso entre compañeros/as o ciberbulling se da con bastante o mucha frecuencia, un 54% considera lo mismo del envío de imágenes privadas y comprometidas, y un 41% del acoso de adultos a menores.

Por otro lado, algo más del 90% de los jóvenes niega ser dependiente de las redes sociales en términos absolutos y solamente el 7% cree depender de ellas.

La investigación ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica

(Madrid, 13 de mayo de 2015).- Un 56% de los jóvenes españoles de 16 a 20 años considera que los riesgos provocados por el uso de Internet y las redes sociales como el acoso de adultos a menores o acoso entre compañeros/as de la misma edad, son mucho más frecuentes de lo que se dice, mientras el 16% considera que se exagera mucho en cuanto a los riesgos que pueden suponer el uso de redes sociales.

Por otro lado, el 58% considera que el acoso entre compañeros/as o ciberbulling se da con bastante o mucha frecuencia; un 54% considera lo mismo del envío de imágenes privadas y comprometidas, y un 41% del acoso de adultos a menores. En cambio, no supera el 20-22% la proporción de jóvenes que consideran que estas situaciones se dan con poca frecuencia.

Frecuencia con la que se considera se dan las siguientes situaciones. Datos en %

  Poca Regular Bastante Mucha No sabe/
No contesta
Acoso entre compañeros/as a través de las redes (ciberbulling) 14,7 23,3 31,2 26,4 4,4
Acoso de un adulto a un/a menor (grooming) 22,0 27,3 25,4 16,1 9,2
Envío de imágenes privadas y comprometidas (íntimas, de contenido sexual) sin consentimiento 19,8 17,7 28,2 26,3 7,9

 

Estas son algunas de las principales conclusiones de la investigación “Jóvenes en la red: un selfie” realizada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado creado por la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica. La investigación ha sido presentada esta mañana por el director general y el director técnico del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud y de la FAD, Ignacio Calderón y Eusebio Megías.

El estudio dibuja un autorretrato, un selfie de la forma de estar los jóvenes en la red, establece una tipología de la población joven en base a cómo se relaciona en Internet y en redes sociales y analiza cuantitativamente cuáles son los riesgos y ventajas percibidos por los jóvenes en su utilización de las redes sociales. Se ha realizado a partir de una encuesta online a un panel seleccionado de 800 jóvenes de 16 a 20 años familiarizados con el uso de Internet y las redes sociales.

LA DEPENDENCIA DE LAS REDES

En cuanto a la dependencia que sienten los jóvenes en las redes sociales, la gran mayoría no se siente dependiente. De hecho, algo más del 90% niega ser dependiente en términos absolutos y solamente el 7% cree depender de ellas aunque una proporción importante reconoce sensaciones de saturación.

Por otra parte, más del 60% de los jóvenes afirma que no se inquieta ni concede excesiva importancia a la posibilidad de desconectarse y casi el 14% afirma que “muchas veces” ha sentido la necesidad de desconectarse por “saturación”, proporción que aumenta al 36% en la frecuencia “algunas veces”. Es decir, que la mitad de los jóvenes se han sentido con alguna frecuencia saturados del uso de las TIC hasta el punto de necesitar desconectarse de ellas. Por el contrario, el 24% no lo ha necesitado “nunca” o “casi nunca”.

En cambio cuando se interroga por vivencias más puntuales, casi la mitad (un 46,3%) señala que, en algún momento, sí se han sentido dependientes, y ello les ha provocado la necesidad de “desconectarse”.

Auto percepción de la dependencia de las redes sociales en función del tiempo dedicado

  %
Dependo demasiado de las redes sociales 7,1
Uso constantemente redes sociales y necesito hacerlo, pero no creo depender de ellas 27,8
Uso las redes sociales, pero no me genera ninguna inquietud su ausencia 45,5
No concedo excesiva importancia al uso de redes sociales, las uso poco 17,6
No uso las redes sociales ,6
NsNc 1.5
Total 100.0

 

Si desplazamos el foco de atención del uso personal a la relación generacional con las TIC, la percepción cambia sustancialmente ya que el 85% considera que la gente de su edad depende bastante o mucho de las redes sociales (casi el  doble de quienes reconocen la dependencia propia).

SOBRE LOS USOS

En relación al uso de Internet y las redes sociales, se perciben tres tendencias claras. Por un lado, la búsqueda de información y contenidos diversos (el 92% busca información y documentación y el 70% sigue webs o blogs); la mera diversión (un 86% mira páginas para divertirse y el 49% juega online); la interacción personal alrededor de las redes sociales (81% mira información de los perfiles, vidas y comentarios de otras personas, 74% comparte información y opiniones con otras personas, 72% sube fotos y/o vídeos, y 68% comparte/reenvía información y novedades de otros).

En cambio, son minoría quienes desempeñan un rol más “activo” en la generación de contenidos propios: un 26,1% participa activamente en foros y un 25,6% mantiene su propia web o blog.

Frecuencia con la que se realizan determinadas actividades en Internet. Datos agregados. Excluidos Ns/Nc.

Frecuencia actividades internet

 

LAS TIPOLOGÍAS

La investigación propone una tipología de los jóvenes de 16 a 20 años extraída de sus propias percepciones sobre su forma de estar en Internet y en las redes sociales:

  %
Tipo 0. No clasificados 13,5
Tipo 1: Integrados en la red (sin grandes entusiasmos) 26,9
Tipo 2: Experimentados (que perdieron el miedo a lo online) 17,5
Tipo 3: Tecnófobos (¿o indiferentes?) 12,0
Tipo 4: Pragmáticos (expertos en nadar entre dos aguas) 30,1

INTEGRADOS EN LA RED (SIN GRANDES ENTUSIASMOS)

  • Tienen un posicionamiento integrador: entre la confianza en las redes, y la aparente despreocupación por la posibilidad de que puedan existir contrapartidas negativas.
  • Niegan la relación directa de Internet con la mentira y el engaño, dudan de la pérdida de intimidad y la capacidad de control; y consideran que las relaciones online no son de menor calidad que las offline.
  • Afirman que los riesgos asociados al uso de Internet ocurren “raras veces” y que su relación con las TIC es “adecuada”, con una percepción de dependencia y saturación baja.
  • Tienen un posicionamiento desapasionado y un tanto distante, con usos escasamente intensivos de Internet y las redes sociales.

EXPERIMENTADOS (QUE PERDIERON EL MIEDO A LO ONLINE)

  • Tienen una visión apasionadamente benévola de las redes sociales minimizando sus posibles riesgos.
  • Su visión positiva se asienta más bien en la experiencia de ser usuarios habituales. Naturalizan la complementariedad entre los espacios offline y online y exaltan sus ventajas.
  • No les preocupa ser dependientes y nunca se han sentido saturados. Plantean un uso compatible y complementario al resto de actividades cotidianas.
  • Presentan un uso experimentado y consideran que los riesgos asociados a Internet y las redes sociales “se exageran”.

TECNÓFOBOS (¿O INDIFERENTES?)

  • Tienen una postura más unívoca y claramente diferenciada del resto, representando el discurso más negativo y crítico con las redes sociales.
  • Creen que las relaciones “cara a “cara” tienen mayor calado y en la capacidad de engaño y mentira, el aislamiento, la pérdida de intimidad de la comunicación online.
  • No se declaran demasiado dependientes de Internet y/o las redes sociales, ni les preocupa “mucho” serlo.
  • Declaran usar poco las redes, que la gente de su edad es muy dependiente de ellas y que los riesgos asociados al uso de internet son más frecuentes de lo que se dice.

PRAGMÁTICOS (EXPERTOS EN NADAR ENTRE DOS AGUAS)

  • Asumen y dan por válidas las dualidades del medio tecnológico: pueden acercar y aislar a las personas, entre la capacidad de desinhibición y el engaño, entre la mejor gestión del yo y la pérdida de intimidad, etc.
  • Consideran en mayor medida que el resto que el tiempo que pasan en internet y en las redes es “excesivo”, que han llegado a sentirse saturados/as hasta el punto de necesitar desconectarse “alguna o muchas veces”.
  • Les preocupa “bastante o mucho” ser dependientes. Consideran que los riesgos asociados al uso de internet son más frecuentes de lo que se dice.
  • Reconocen dejar de hacer actividades por usar Internet y atribuyen a los usos tecnológicos carta de “normalidad” y relegan a quien voluntariamente se queda al margen al lugar del “extraño”.

INFOGRAFÍA

Infografía (Miniatura)

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SM la Reina Doña Sofía acompañada por (de izq. a dcha.): Ignacio Calderón, César Alierta, Ana Botín, Catalina Luca de Tena y Jose Angel Sánchez Asíaín

(Madrid, 11 de mayo de 2015).- Esta mañana en la sede de la FAD, Su Majestad la Reina Doña Sofía ha asistido a una reunión del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud donde se han presentado las acciones realizadas y el Plan de Acción del Centro para el año 2015 así como las perspectivas de futuro y crecimiento del Centro para los próximos años.

Su Majestad la Reina Doña Sofía ha estado acompañada por D. José Angel Sánchez Asiaín, Dª Ana Botín y D. César Alierta, presidentes de la FAD, Banco Santander y Telefónica, respectivamente. También ha asistido la vicepresidenta de la FAD, Catalina Luca de Tena.

Banco Santander y Telefónica apoyan, desde su puesta en marcha, el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la FAD, cuyo ámbito de actuación aborda todos los aspectos relacionados con adolescentes y jóvenes como, por ejemplo, la cultura, los estilos de vida, las prioridades que se plantean, las nuevas formas de comunicación, la participación en lo colectivo, etc., que influyen de forma notable en sus conductas y comportamientos.

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Política e Internet.

Suponen el 46,1% de los jóvenes usuarios habituales de internet de 18 a 25 años. Defienden fórmulas alternativas de participación ciudadana donde Internet se configura como un canal privilegiado para la acción.

Por el contrario, casi un 37% defiende el sistema  establecido y el 17% no muestran ningún interés en involucrarse en “lo colectivo”

Más de 8 de cada diez creen que los partidos políticos sólo están interesados en su voto, no en su opinión.

La investigación ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

En ella se analiza cómo perciben los jóvenes españoles usuarios habituales de internet de 18 a 25 años la sociedad actual y el sistema político, cuáles son sus canales y modalidades de participación ciudadana, y qué papel juega en todo ello el uso de internet.

(Madrid, 9 de abril de 2015).- Un 46,1% de los jóvenes españoles entre 18 y 25 años, usuarios habituales de internet y redes sociales, afirma desconfiar de la “política convencional” y defienden fórmulas alternativas de participación ciudadana. Y más de 8 de cada 10 creen que los partidos políticos sólo están interesados en su voto, no en su opinión.

Sin embargo, y a pesar de esta distancia entre la mayoría de esos jóvenes y las estructuras de la política formal, el estudio constata su interés creciente por los temas políticos. En 2008, no llegaban al 27% los jóvenes muy o bastante interesados por la política. En 2014 se supera el 41%

Éstas son algunas de las principales conclusiones extraídas del estudio “Política e internet. Una lectura desde los jóvenes (y desde la red)”, elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado creado por la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica. La investigación ha sido presentada por el director general y el director técnico del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud y de la FAD, Ignacio Calderón y Eusebio Megías.

A través de una encuesta online a 808 jóvenes entre 18 y 25 años usuarios habituales de Internet y redes sociales, el objetivo del estudio es analizar cómo perciben los jóvenes españoles la sociedad actual y el sistema político, cuáles son sus canales y modalidades de participación ciudadana, y qué papel juega en todo ello el uso de Internet.

Crecimiento del interés por la política entre los jóvenes

Como ya se apuntaba en investigaciones anteriores, el interés de los jóvenes por la política no para de crecer desde el año 2008.

Los jóvenes españoles de 18 a 25 años se muestran cada vez más “conservadores” –reivindican valores y virtudes tradicionales como el esfuerzo, el ahorro, la honestidad o la prudencia, por ejemplo- y cada vez se muestran más implicados o dispuestos a implicarse en lo colectivo. Tanto desde el cuestionamiento radical del estado de las cosas –reclamando un cambio de modelo social, político y económico- como desde parámetros más ortodoxos, sin llegar a cuestionar el orden establecido, aunque sí reclamando su perfeccionamiento.

En definitiva, en los últimos años, quizá a causa de la crisis, los jóvenes españoles se han hecho más ortodoxos, más formalmente correctos, más proactivos frente a lo comunitario, más implicados en lo común, y mucho más preocupados por el orden y la seguridad.

Evolución Grado de interés por la política. Datos categorías “mucho y bastante” (estudios CIS y IJE) y valoraciones de 7 a 10 en escala de interés (estudio Jóvenes, política e Internet). Datos en %

GRADO DE INTERES
(0.-Nada /10 Muchísimo)
DATOS CIS
AÑO 2008
Población 18-24 años
DATOS CIS
AÑO 2011
Población 18-24 años
DATOS CIS
AÑO 2012
Población 18-24 años
DATOS IJE
AÑO 2012
Población 15-29 años
Estudio Actual
Población 18-25 años
Bastante + mucho interés 26.9% 28.2% 33.6% 40.7% 41,4%

Sus posturas frente a la política

En la investigación se presenta una tipología de los jóvenes españoles de 18 a 25 años, agrupados en función de sus opiniones y posturas frente a la política y teniendo en cuenta sus valores, el modelo social y político por el que apostarían o la consideración de las acciones políticas.

En este sentido, los jóvenes españoles en tres grupos muy definidos y diferenciados:

  • ACTIVISTAS POLITIZADOS (46,1%)
  • CONSERVADORES INSTITUCIONALISTAS (36,7%)
  • INDIVIDUALISTAS PASIVOS (17,2%)

Jóvenes y Política

Desconfianza generalizada y problemas que ven los jóvenes

Sin embargo, a pesar de que una amplia mayoría de jóvenes muestran un interés creciente por todo lo que tiene que ver con la política, muestran una gran desconfianza generalizada hacia la mayoría de las instituciones.

Solo dos superan ligeramente el 5 de media, lo que sería un aprobado mínimo en confianza, ambas fuera del entramado institucional “oficial”: ONG’s y medios de comunicación a través de internet. Rozando el aprobado y en la órbita de la confianza media-baja estarían la Policía y el sistema educativo. El resto de instituciones suspenden en confianza. Especialmente, los partidos políticos.

De hecho, y preguntados directamente sobre el actual modelo sociopolítico, son profundamente críticos con los partidos:

Valoración de modelo político. Datos en medias. Excluidos NsNc.
GRADO DE ACUERDO (0.-Nada de acuerdo/10 totalmente de acuerdo) media
MEDIA TOTAL PONDERADA (5.33)
Los partidos sólo están interesados en mi voto, no en mi opinión. 8,12
La gente como yo tiene poca influencia en el gobierno. 7,20
Las acciones colectivas pueden mejorar la sociedad sin depender del gobierno. 5,89
No tiene sentido votar; los partidos harán lo que quieran de todos modos. 4,70
Para gente como yo, la política es demasiado complicada. Necesitas ser un experto para entenderla. 3,51
Cuando la gente se organiza para pedir un cambio, los políticos escuchan 2,58

En cuanto a los problemas actuales que los jóvenes consideran más importantes dentro de la esfera política, destaca con una distancia considerable “la corrupción política”, considerado el mayor problema para nueve de cada diez jóvenes.

Y, muy relacionado con lo anterior, se confirma una falta de confianza aguda en el sistema de partidos a quienes acusan de “falta de interés por los problemas reales de la gente”, “falta de credibilidad” o falta de democracia interna”. No está exenta de crítica la actitud ciudadana de pasividad ante la acción política: “La escasa participación ciudadana en la política” es un problema importante para más de siete de cada diez jóvenes.

Problemas políticos (importancia otorgada). Datos en medias. Excluidos NsNc
GRADO DE IMPORTANCIA DE PROBLEMAS (0.-Nada importante/10 Muy importante) media
MEDIA TOTAL PONDERADA (7.72)
La corrupción política 9,05
La falta de interés de los partidos por los problemas reales de la gente 8,63
La falta de credibilidad y liderazgo de los representantes políticos 8,40
La escasa participación ciudadana en la política 7,47
La falta de democracia interna en partidos e instituciones políticas 7,45
La poca autoridad de los gobiernos 6,63
La organización territorial del Estado (gobierno central, autonómico, local) 6,42

Tampoco parece que este interés por la política en los jóvenes esté relacionado necesariamente con sentimientos positivos, sino más bien al contrario.

Para más de la mitad de los jóvenes españoles (53,9%) el principal sentimiento que les inspira la política es indignación, seguido de desconfianza (52,1%) o impotencia (47,7%). A estas percepciones se suman de manera más minoritaria otras como “ira” (casi el 18% lo mencionan) o “desprecio” (13%).

Respuestas como el “aburrimiento” o la “indiferencia” no superan el 10% de menciones y los sentimientos positivos de la tabla apenas se seleccionan. El “interés”, como dimensión valorativa positiva, resulta algo significativo con el 8,8%.

Sentimientos que inspira la política. Selección máximo de tres. Datos en %

  % personas que
mencionan
Indignación 53,9%
Desconfianza 52,1%
Impotencia 47,7%
Preocupación 38,4%
Ira 17,9%
Desprecio 12,9%
Irritación 10,7%
Aburrimiento 10,4%
Interés 8,8%
Tristeza 7,3%
Indiferencia 7,1%
Esperanza 6,3%
Entusiasmo 2,0%
Culpa 0,8%

Crítica de la política de representación

Los resultados muestran claramente una crisis del modelo social imperante y la apuesta por el poder de la ciudadanía para transformar el estado actual de las cosas, lo cual no implica que sigan defendiendo el modelo democrático y el uso del voto.

No obstante, los jóvenes se muestran convencidos de que no basta con acudir a las urnas, sino que es necesario responsabilizarse y protagonizar la acción política. Las afirmaciones “Si los ciudadanos se organizan es posible cambiar las cosas” o “el verdadero poder lo tiene la ciudadanía si es capaz de comprometerse” son compartidas por más de siete de cada diez jóvenes españoles de 18 a 25 años.

Frente a ello, también aparecen de forma clara otras posturas mayoritarias también subrayadas que traducen un cierto sentimiento de impotencia: “Los medios de comunicación manejan la información al servicio de los poderosos”, “La mayoría de la gente trata de aprovecharse de los demás en su propio beneficio” o “El gobierno de mi país está sometido a decisiones de poderes internacionales”.

En cuanto la práctica real política de los jóvenes españoles, los datos confirman una tendencia marcada por un muy bajo asociacionismo, con dos discretas excepciones: los grupos deportivos o culturales (entre afiliados activos y pasivos, un 23% dice participar) y las organizaciones de solidaridad social, de voluntariado (casi un 17%).

Destacan los porcentajes de quienes no pertenecen a ninguna de estas organizaciones pero sí desean o han deseado hacerlo en algún momento, lo cual podría estar referido a un “deber ser” que cabría interpretar como un potencial de cambio.

En referencia a la posibilidad real de participar en acciones concretas, tres acciones convocan acuerdos mayoritarios sobre una probable participación en ellas: de forma abrumadora “participar en una manifestación” (casi el 85%) y “seguir una huelga” (el 82,7%). Con algo menos de apoyo, aparece “impedir un desalojo” (casi el 70%). 

El resto de actuaciones se inclinan hacia la no participación. Este menor respaldo se puede entender por ser acciones más expuestas (acampar u ocupar espacios públicos, cortar calles y carreteras), o por haber sido puesta en discusión su legalidad (escraches) desde determinados ámbitos sociales e institucionales.

Posibilidad de participar en determinadas acciones.

Jóvenes y Política

Política e internet

La televisión sigue siendo el medio más empleado para seguir la actualidad política: prácticamente 3 de cada 4 jóvenes la emplean (el 73%), con gran diferencia en menciones sobre el segundo canal informativo, los medios alternativos on-line y los periódicos on-line (44,5% y 43,6%, respectivamente).

El porcentaje de jóvenes que declara emplear la prensa escrita convencional (17,7%) confirma su menor impacto en los jóvenes frente a la versión on-line. Una proporción parecida emplea la radio (15,1%).

Un 41,6% de consultados dice conocer los movimientos sociales y políticos que han surgido a través de Internet.

Un 43,1% declaran haber consultado la página web de un partido, un porcentaje elevado teniendo en cuenta la distancia marcada con la política tradicional en general.

Es elevada la recepción de peticiones o informaciones, demanda de firma de manifiestos, convocatorias de manifestaciones, comentarios o críticas de candidatos, etc.

Realización de actividades a través de internet. Datos en %

5,3%
  Si No No recuerdo Ns/nC
Firmar una petición o adherirte a alguna campaña o a un manifiesto 60,3% 33,9% 3,2% 2,1%
Reenviar, rebotar o retuitear mensajes de contenido político, convocatorias de protesta, etc. 48,4% 42,2% 6,3% 2,5%
Comunicarte con alguna asociación u organización (cultural, deportiva, profesional, etc.) 48,0% 42,4% 6,9% 2,3%
Escribir comentarios en algún foro, blog o página web, sobre temas de actualidad, sociales o políticos 42,8% 47,4% 6,6% 2,7%
Contactar con alguna administración para quejarse o protestar 29,8% 62,3% 2,2%
Realizar una donación para una campaña, una asociación u organización 23,4% 68,7% 4,9% 2,3%
Contactar con algún/a político/a o algún partido político 12,3% 82,2% 2,9% 1,9%

Existe una gran diferencia de comportamientos en función del tipo de actividad propuesta. Están bastante extendidas las prácticas que suponen un menor esfuerzo e implicación personal, como firmar peticiones (algo que han hecho el 60,3%), el reenvío de información o retuitear mensajes (48,4%) o las comunicaciones on-line con asociaciones u organizaciones (48%).

Las comunicaciones que implican un mayor compromiso personal son menos señaladas. La que mayor número de jóvenes reúne es participar activamente en foros, páginas web o blogs, (42,8%), una participación alta. En mucha menor proporción aparecen otras actividades como contactar con alguna administración para quejarse o protestar (29,8%), realizar alguna donación (23,4%) y, significativamente por debajo, “contactar con algún político/partido” (12,3%).

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El nuevo paradigma de la adolescencia

El estudio analiza los cambios que se están produciendo en consideración con la adolescencia y, particularmente, cómo de ser considerada una edad inevitablemente en crisis, agobiante para padres y docentes, irresponsable y problemática, está pasando a ser considerada como la segunda edad de oro del aprendizaje.

Para el autor, José Antonio Marina, los adolescentes “tienen que integrarse en un mundo cambiante, globalizado, ferozmente competitivo, donde han entrado en quiebra instituciones y certezas pasadas. Parece que necesitamos cambiar el paradigma de la adolescencia para no perjudicar a nuestros niños”.

(Madrid, 26 de febrero de 2015).- La adolescencia es un fenómeno social. Pero también un proceso a través del cual un niño se integra en el mundo adulto, lo que la convierte en un tema educativo de primera magnitud.

Siendo conscientes de esta importancia, debemos analizar si el modelo -la idea social de lo que significa “ser adolescente”- es adecuado para facilitar su integración en un mundo “cambiante, globalizado, ferozmente competitivo, donde han entrado en quiebra instituciones y certezas pasadas” o bien supone un peaje que lastra el desarrollo de los más jóvenes.

Éste es el punto de partida del estudio “El nuevo paradigma de la adolescencia” elaborado por el filósofo, escritor y pedagogo José Antonio Marina, en colaboración con María Teresa Rodríguez y Mariola Lorente Arroyo, y publicado esta semana por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud.

En este estudio se analizan los cambios que se están produciendo en la consideración de la adolescencia. En él se afirma que de ser una edad inevitablemente ligada a la idea de crisis, agobiante para padres y docentes, irresponsable, y problemática, está pasando a ser considerada como la segunda edad de oro del aprendizaje y que, por tanto, debemos contribuir al establecimiento de “Un nuevo paradigma adolescente” basado en cuatro rasgos claros:

  • La adolescencia tiene como función biológica y social el aprendizaje. El cerebro adolescente cambia para aprender más y más deprisa, con lo que se amplían las posibilidades de cada adolescente.
  • Esas posibilidades no se van a aprovechar si no aumentamos nuestras expectativas (confianza + exigencia) respecto de la adolescencia.
  • La tarea educativa debe dirigirse a fomentar el talento adolescente, es decir, el necesario para realizar con éxito las tareas evolutivas de esta edad.
  • El talento adolescente puede desarrollarse con programas adecuados, cuya característica esencial es fomentar el empoderamiento de los adolescentes: el fomento y la asunción de su autonomía.

Según la investigación, los descubrimientos neurocientíficos son irrebatibles: el cerebro del adolescente se rediseña para alcanzar más eficiencia y consolidar los aprendizajes. De hecho en el estudio se ofrece un panorama de las iniciativas educativas más importantes que se están llevando a cabo para aprovechar esta gran oportunidad.

El informe analiza multitud de estas iniciativas en este sentido, organizadas en “constelaciones”:

  • El modelo de desarrollo positivo adolescente, la primera “constelación”, adopta una perspectiva centrada en el bienestar y pone un énfasis especial en la existencia de condiciones saludables.
  • La segunda “constelación”, la educación del carácter hace referencia a las virtudes como fortalezas, como un hábito operativo dirigido a la realización de valores positivos, y se centra en el aspecto duradero de nuestra experiencia emocional.
  • La constelación del trabajo trata del descuidado mundo de la Educación Secundaria, y de la necesidad de introducir las destrezas del siglo XXI o destrezas no cognitivas en la enseñanza.
  • La constelación pedagógica realiza un análisis de las nuevas pedagogías, de las propuestas educativas de las grandes empresas tecnológicas, y de las propuestas de escuchar “la voz de los estudiantes”, buscando su compromiso y participación en materias que afectan a su aprendizaje.
  • La constelación de la participación cívica hace hincapié en la importancia de fomentar la participación social  de los adolescentes, su sentido de pertenencia y de ser agentes de cambio.
  • Por último, la sexta “constelación” aborda la educación de las funciones ejecutivas, el “factor E”, todas aquellas que permiten a los individuos elegir entre diversos caminos o regular sus intercambios con un entorno y que pueden englobarse en cuatro grupos: gestión de la atención, gestión de la memoria, gestión de las emociones y gestión del comportamiento. Nos referimos a factores como la constancia, la resiliencia, la determinación, el autocontrol, la autodisciplina, los hábitos de trabajo, la resistencia al esfuerzo o la capacidad de soportar la frustración. La adolescencia es la etapa en que las funciones ejecutivas se desarrollan con más rapidez y, por lo tanto, constituye una etapa fundamental para el rediseño de la personalidad.

El estudio incluye también el análisis de diferentes programas de eficacia contrastada que atienden prioritariamente a alguna –o varias- de las citadas “constelaciones”.

Acceso al estudio completo

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Jóvenes y género

España es el país europeo en el que se ha producido un avance más notorio en cuanto a la equidad de género en las últimas décadas. La gran protagonista de este cambio: la mujer.

Sin embargo perviven claros elementos de inequidad y de desequilibrio en las relaciones intergénero. Fundamentalmente en el ámbito laboral, en el reparto de las tareas domésticas o cuidado de niños o ancianos, y en la persistencia de estereotipos sexistas.

El 42% de los varones y un 47% de las mujeres de 15 a 29 años creen que tener hijos puede ser un freno para la vida laboral de las mujeres. Pero solo el 23% de los varones y el 11% de las mujeres creen que puede ser un obstáculo para la vida del hombre.

El 33% de los chicos adolescentes y jóvenes españoles de 12 a 24 años están muy/bastante/algo de acuerdo con la afirmación “Está bien que los chicos salgan con muchas chicas, pero no al revés”. El porcentaje de chicas de esas mismas edades que opina lo mismo no alcanza el 9%.

La investigación ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

(Madrid, 12 de febrero de 2015).- Aunque España es sin duda el país europeo en el que mayores avances hacia la igualdad de género se han dado en las últimas décadas, siguen persistiendo entre la adolescencia y juventud española elementos claros de inequidad y de desequilibrio en las relaciones intergénero. Fundamentalmente en el ámbito laboral, en el reparto de las tareas domésticas o cuidado de niños o ancianos, y en la persistencia de estereotipos sexistas.

Ésta es una de las principales conclusiones extraídas del estudio “Jóvenes y género. El estado de la cuestión”, elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado creado por la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica. La investigación ha sido presentada por el director general y el director técnico del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud y de la FAD, Ignacio Calderón y Eusebio Megías.

El estudio analiza, a través de la recopilación de multitud de indicadores, el comportamiento y actitudes de los jóvenes españoles según su género con respecto a cuestiones como las relaciones familiares, la sexualidad, la educación, el trabajo, el empleo, los valores o el uso del tiempo libre, entre otros aspectos.

Empleo y tareas domésticas

La diferencia salarial por género es importante en España y ello no solo ocurre entre los adultos mayores que han desarrollado ya parte de su carrera laboral y familiar. Entre los hombres y mujeres jóvenes, que tienen niveles de preparación y de experiencia muy similares, también se manifiesta la diferencia salarial. Según un estudio de 2012 (*1) las mujeres ocupadas de entre 15 y 29 años ganaban, como media, 100 euros menos que los hombres, siendo el salario medio masculino de 889 euros y de 786 euros el femenino.

Para la catedrática de Sociología de la UCM y miembro del Comité Asesor del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, Inés Alberdi: “Las cifras globales de empleo de las mujeres jóvenes tienen mucho que ver con los prejuicios y los estereotipos acerca de las tareas de cada sexo en la familia; pero también tienen su explicación en la realidad de esta división desigual de las ocupaciones y las responsabilidades familiares que se les asignan a unos y a otras. Existen en la sociedad española unas diferencias muy marcadas por género en la cuestión de los cuidados familiares”. De hecho, y cita Alberdi, la EPA 2010 reflejaba que es mucho más frecuente en las mujeres que en los hombres jóvenes (63% vs 37%) el dejar el empleo o pasar a un trabajo de tiempo parcial por cuidar a algún familiar, ya sean niños, discapacitados o mayores.

El estudio también recoge otro dato significativo: El 42% de los varones y un 47% de las mujeres de 15 a 29 años creen que tener hijos puede ser un freno para la vida laboral de las mujeres. Pero solo el 23% de los varones y el 11% de las mujeres creen que puede ser un obstáculo para la vida del hombre:

Jóvenes (15-29 años) que están de acuerdo con las siguientes opiniones sobre el hecho de tener hijos/as. España, 2012 (*2)

Empleo Tareas Domésticas

(*1) Elaboración propia. Fuente Informe Juventud en España. INJUVE, 2012

(*2) Elaboración propia. Fuente Informe Juventud en España. INJUVE, 2012

Los esteriotipos sexistas y la violencia de género

El comportamiento sexual de los jóvenes es uno de los aspectos que más ha evolucionado en la sociedad española en las últimas décadas en el sentido de mayor libertad y mayor aceptación social de esa libertad. Los 17 años es, según las encuestas, la edad de la primera relación sexual completa, de una forma similar entre los chicos y las chicas.

La sociedad aceptan con naturalidad las relaciones sexuales de los jóvenes y podemos decir que se ha disociado la sexualidad del matrimonio y de la maternidad. La mayoría de los jóvenes no contraen matrimonio hasta los treinta años y, sin embargo, un 81% de ellos declaran haber tenido relaciones sexuales completas.

Sin embargo, los estereotipos sexistas tradicionales no han desaparecido y podemos advertirlo en formas diferentes de valorar la conducta de unas y de otros en las relaciones de pareja. A pesar de que los comportamientos se han liberalizado enormemente, no han desaparecido del todo las ideas tradicionales que ven de manera distinta la libertad sexual masculina y la femenina. En los estudios cualitativos aparecen formas de hablar que tildan de prostitutas a las jóvenes que tienen relaciones sexuales con diversos chicos y de éxito envidiable la conducta de un joven que tiene relaciones sexuales con varias chicas.

De forma cuantitativa, el 33% de los chicos adolescentes y jóvenes españoles de 12 a 24 años están muy/bastante/algo de acuerdo con la afirmación “Está bien que los chicos salgan con muchas chicas, pero no al revés”. El porcentaje de chicas de esas mismas edades que opina lo mismo no alcanza el 9%.

Para Inés Alberdi: “A pesar de todos los cambios que advertimos en actitudes y comportamientos de las generaciones jóvenes sigue funcionando entre ellos la creencia de que mucha actividad sexual favorece al chico y desvaloriza a la chica. Esta idea tiene elementos de machismo y parece más propia de la sociedad española de hace varias décadas que de la actual”.

También se advierte en el estudio la persistencia de estos estereotipos tradicionales en las respuestas que señalan las cualidades que más aprecian hombres y mujeres en su pareja ideal. La diferencia entre lo que se busca, es decir, lo que más se valora en hombres y mujeres, es muy marcada y ofrece rasgos tradicionales en cuanto presupone capacidades de mando y dirección en el hombre ideal y capacidades de sumisión y abnegación en la mujer preferida, además del atractivo físico.

Para más del 30% de las jóvenes españolas de 12 a 24 años, la principal cualidad de su pareja ideal sería la sinceridad, seguida de la simpatía (19,4%) y la bondad (14,7%). Para los jóvenes de esas mismas edades, las cualidades fundamentales de su pareja ideal serían el atractivo físico (24,4%), la simpatía (21,9) y la sinceridad (19,9) (*3).

La justificación de determinados comportamientos machistas, sexistas o violentos, alimenta el germen de la violencia de género. En este sentido, algunas actitudes con las que, muy especialmente los chicos /12-24 años) están “bastante o muy de acuerdo” en proporciones nada despreciables, resultan preocupantes:

Justificación del sexismo y la violencia por jóvenes y adolescentes (12-24 años), según sexo. España, 2013. (%) (*4)

 

  Nada de acuerdo Algo de acuerdo Bastante de acuerdo Muy de acuerdo
  CHICAS CHICOS CHICAS CHICOS CHICAS CHICOS CHICAS CHICOS
El hombre que parece agresivo es más atractivo 71,8 66,3 22,1 25,0 5,0 6,8 1,0 1,9
Está bien que los chicos salgan con muchas chicas, pero no al revés 91,1 67,0 6,0 21,7 1,6 6,3 1,3 5,0
Por el bien de sus hijos, aunque la mujer tenga que soportar la violencia de su marido o compañero, conviene que no le denuncie 91,9 85,2 3,1 6,2 1,4 2,8 3,7 5,9
Si una mujer es maltratada por su compañero y no le abandona será porque no le disgusta del todo esa situación 84,1 74,6 10,3 16,4 3,3 5,5 2,4 3,6
Los hombres no deben llorar 91,5 66,4 6,0 22,4 1,6 6,4 1,0 4,7
Cuando una mujer es agredida por su marido, algo habrá hecho ella para provocarlo 88,6 70,2 9,8 24,2 1,2 3,8 0,3 1,8
Un buen padre debe hacer saber al resto de su familia quién es el que manda 88,1 68,5 9,5 22,0 1,7 6,6 0,6 3,0
Para tener una buena relación de pareja es deseable que la mujer evite llevar la contraria al hombre 93,9 81,7 4,4 14,0 1,1 2,8 0,6 1,5

(*3) Fuente: Delegación del Gobierno para la Violencia de Género (2013)

(*4) Fuente: Delegación del Gobierno para la Violencia de Género (2013)

Jerarquía de valores en masculino y femenino

En cuestión de valores, los intereses de unos y otras son parecidos aunque existen algunas diferencias. Todos señalan fuertemente el interés por tener personas en quien confiar, en tener buenas relaciones familiares, en ganar dinero,en el deseo de éxito en el trabajo y en una vida sexual satisfactoria, cosa esta última que señalan algo más los varones.

Las chicas dicen dar mayor importancia a la familia, a la salud y al tiempo libre, mientras que los jóvenes muestran mayor interés por ganar dinero y tener amigos. Los varones manifiestan algo más de interés que las mujeres por la política.

Cuestiones que los jóvenes (15-24 años) consideran importantes en sus vidas, por sexo. España, 2014. Medias (*5)

Tener éxito social y popularidad

VALORES FINALISTAS Sexo
Importancia en su vida de… (1=nada importante/10=muy importante) Hombres Mujeres
Tener personas en las que confiar 8,70 8,72
Ganar dinero 8,63 8,38
Tener unas buenas relaciones familiares 8,58 8,75
Tener éxito en el trabajo 8,44 8,51
Tener una vida sexual satisfactoria 8,26 7,91
Tener muchos amigos y conocidos 8,00 7,85
Obtener un buen nivel de capacitación cultural y profesional 7,94 8,14
Ser una persona creativa y emprendedora 7,77 7,85
Cuidar el medio ambiente 7,51 7,80
Disponer de mucho tiempo libre/ocio 7,26 7,13
7,13 6,95
Respetar las normas y la autoridad 7,06 7,41
Preocuparse por lo que ocurre en otros lugares del mundo 6,54 6,79
Poder confiar en los responsables públicos 6,51 6,79
Interesarse por temas políticos 4,99 4,88
Preocuparse por cuestiones religiosas o espirituales 3,96 4,45

(*5) Elaboración propia. Fuente: Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud (2014). Jóvenes y valores I: un ensayo de tipología

En relación con los valores morales (de justificación de comportamientos) es bien conocida la tolerancia de la sociedad española, jóvenes incluidos, por las conductas incluibles en el ámbito de la moral privada y su mucha mayor rigidez a la hora de sancionar las conductas que agreden el colectivo.

Un rasgo del cambio, que va de acuerdo con las normas actuales, es la aceptación generalizada que tienen los jóvenes respecto de las relaciones homosexuales. Es en las ciudades sobre todo en donde se dan los índices de aceptación mayores y algo más  entre las mujeres que entre los varones. Se acepta, de forma general, la existencia de parejas del mismo sexo. Las leyes permiten la convivencia, el matrimonio y la adopción de hijos por parte de estas parejas. Los jóvenes muestran ampliamente una postura favorable ante ello, un poco más las mujeres, y esta diferencia se marca algo más en cuanto a la adopción por parte de parejas homosexuales.

Evolución en España: el papel de la mujer

Según el estudio, España es el país europeo en el que se ha producido un avance más notorio en cuanto a la equidad de género en las últimas décadas. Por encima de cualquier otro de su entorno. Y aunque estos avances han sido protagonizados por la sociedad en su conjunto, se deben en gran parte al avance y evolución de la mujer. Sin duda, ella es la gran protagonista del cambio.

En opinión de la Catedrática de Sociología de la UCM y miembro de Consejo Asesor del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, Inés Alberdi: “Si analizamos los cambios de unos y de otras vemos que son las mujeres las que más han cambiado en casi todos los aspectos. Se han acercado de una forma importante las actitudes y los comportamientos de los jóvenes de uno y otro sexo, fundamentalmente debido a los cambios que han experimentado las mujeres. El cambio por parte de las mujeres ha sido muy grande, ya que los valores de libertad y de autonomía personal se han impuesto y chocan enormemente con el estereotipo femenino tradicional. Hay menos distancia entre los sexos, las mujeres jóvenes han alcanzado una mayor confianza en sí mismas y los hombres jóvenes aceptan unas relaciones más igualitarias con las mujeres”.

Desde una perspectiva de género, la primera característica de esta evolución es el acercamiento en las actitudes y los comportamientos de los varones y las mujeres.  Las diferencias de género, en cuanto a las opiniones, actitudes, aspiraciones y proyectos de futuro, de los chicos y de las chicas, siguen existiendo pero, mirándolas en conjunto y con un cierto sentido histórico, podemos decir que no hacen más que reducirse.

Aunque no han desaparecido algunos rasgos estereotipados de la feminidad ya comentados, en general la investigación constata una tendencia clara en la sociedad española hacia una mayor igualdad entre hombres y mujeres, un acercamiento en sus posturas vitales y comportamientos que solo se ve matizada en determinados aspectos como, por ejemplo, la postura ante los riesgos (más marcada en ellos que en ellas); la elección de estudios (ellos apuestan por las carreras más técnicas y ellas en mayor medida por las Humanidades) o en el uso de redes sociales (ellos las utilizan en mayor medida que ellas para ligar, por ejemplo).

En algunos aspectos de ocio y tiempo libre también advertimos matices según el género. Las Encuestas de Uso del Tiempo  reflejan una diferencia entre hombres y mujeres: los hombres cuentan con más tiempo libre debido, principalmente, a que ellas dedican más tiempo a cuidados o trabajo no remunerado. Entre los jóvenes ocurre algo similar. Los varones tienen diariamente una hora más de tiempo libre, como media, que las mujeres. La dedicación de este tiempo también es algo diferente, ellas lo dedican más a estudiar y a leer novelas, comics o revistas y ellos más al deporte o a los videojuegos. El tiempo dedicado a la televisión es muy similar entre unos y otras.

Infografía

Infografía sobre Jóvenes y género (Miniatura)

Estudio completo

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SM la Reina Doña Sofía asiste a una sesión de trabajo del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la FAD

El objetivo del Centro es analizar la realidad adolescente y juvenil: Los elementos que conforman su identidad, sus dificultades y necesidades, o los riesgos y retos a los que se enfrentan, entre muchos temas.

El Centro es una entidad privada e independiente creada por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

(Madrid, 11 de febrero de 2015).- Esta mañana, Su Majestad la Reina Doña Sofía se ha reunido con responsables del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud para analizar la temática y metodología de las investigaciones dentro del ámbito sociológico que el Centro realiza.

También se han adelantado a SM la Reina Sofía los resultados de una investigación sobre cómo los jóvenes españoles abordan diversas cuestiones (educación, relaciones de pareja, emancipación, etc.) según su género.

  En la reunión, SM la Reina Doña Sofía ha estado acompañada por el presidente, el director general y el director técnico de la FAD y del Centro, Jose Angel Sánchez Asiaín; Ignacio Calderón; y Eusebio Megías; respectivamente.

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Expertos reflexionan sobre las diferencias entre la política institucional y los movimientos sociales

Para el investigador del Instituto de Gobierno y Políticas Públicas de la UAB, Francisco Jurado, la política institucional se basa en la competitividad mientras los movimientos sociales encuentran su sentido en la colaboración.

Las Jornadas están organizadas por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

(Madrid, 31 de octubre de 2014).- Competir o colaborar es lo que actualmente, y en opinión del jurista e investigador de la UAB, Francisco Jurado Gilabert, diferencia a la política institucional de movimientos sociales como el 15M o la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).

Jurado Gilabert ha sido uno de los ponentes que han participado en la última mañana de las Jornadas “Jóvenes, valores y tecnología” que hoy terminan y que se han celebrado en el Espacio Fundación Telefónica. 

Por su parte, el sociólogo Juan Carlos Ballesteros ha tratado el tema de uso de Internet y las redes sociales por parte de los jóvenes. Una de las conclusiones fundamentales de la ponencia, en la que se han analizado los datos provenientes de una serie de cuestionarios realizados a un grupo de jóvenes, es que hacen y van a seguir haciendo un uso de las redes, en ocasiones “abusivo”, a pesar de la ambivalencia –con tendencia a lo negativo- en la percepción de los beneficios e inconvenientes que estas redes sociales les aportan. La pérdida de intimidad, el aislamiento, la facilidad de mentir o el incremento de la pereza, entre otros, son algunos de los riesgos que estos jóvenes señalan.

A ellas han asistido cerca de 200 profesionales que han tratado temas como por ejemplo la manera en que las nuevas tecnologías afectan a la comunicación entre los jóvenes, a sus valores o a su forma de participación política.

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Ignacio Calderón: “Estamos en un cambio de modelo total que está por construir”

El director general del Centro Reina Sofía de la FAD ha asegurado que según muestran todos los datos, en materia de juventud “estamos en un cambio de modelo total que está por construir”.

Las Jornadas están organizadas por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

El director general del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la FAD, Ignacio Calderón, ha sido el encargado de inaugurar las Jornadas “Jóvenes, valores y tecnología” que se celebran hoy y mañana en el Espacio Fundación Telefónica.

En su intervención, Calderón ha valorado muy positivamente los datos de las últimas investigaciones del Centro Reina Sofía obre Adolescencia y Juventud que indican que los jóvenes españoles cada vez se muestran más implicados o dispuestos a implicarse en lo colectivo. Tanto desde el cuestionamiento radical del estado de las cosas –reclamando un cambio de modelo social, político y económico- como desde parámetros más ortodoxos. El director del Centro ha asegurado que, según muestran todos los datos, en materia de juventud “estamos en una nueva era”.

Las Jornadas continúan mañana con ponentes como Francisco Jurado Gilabert, jurista e investigador del Instituto de Gobierno y Políticas Públicas de la UAB, que abordará cómo las nuevas tecnologías han modificado la manera en que los jóvenes ejercen su acción política.

Tras una mesa redonda en la que se analizará la comunicación juvenil y las nuevas tecnologías, Javier Creus de Ideas for Change ofrecerá la conferencia de clausura “La emergente sociedad colaborativa y el redescubrimiento de lo común”.

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Expertos afirman que jugar a un videojuego violento puede ayudar a canalizar la agresividad en adolescentes

Los profesores de Psicología de la Universidad de Glamorgan (Gales), Leo Hendry y Marion Kloep, han explorado las ventajas que las nuevas tecnologías pueden aportar a jóvenes y adolescentes. Por ejemplo, los videojuegos.

Las Jornadas están organizadas por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

(Madrid, 30 de octubre de 2014).- Hoy han arrancado las Jornadas “Jóvenes, valores y tecnología” organizadas por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la FAD en las que se dan cita en torno a 200 profesionales y donde se aborda cómo las nuevas tecnologías influyen en los valores sociales y en la forma de relacionarse o la manera de entender el mundo de los jóvenes y adolescentes españoles.

La Jornada ha comenzado con la ponencia de los profesores  de Psicología de la Universidad de Glamorgan Gales, Leo Hendry y Marion Kloep, quienes han analizado los riesgos y las oportunidades que las nuevas tecnologías de la información ofrecen a los más jóvenes.

En concreto sobre los videojuegos han afirmado que, aunque suponen un riesgo para determinados perfiles de adolescentes asociales, en general tienen un lado positivo que educativamente puede ser aprovechado. Sobre el fomento de la agresividad que supuestamente provocan cierto tipo de juegos han afirmado que “está demostrado que el nivel de hostilidad de los jóvenes después de jugar a un videojuego agresivo es más baja que de forma previa”.

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Los jóvenes españoles asumen que les tocará vivir una vida low cost

Según el estudio “Jóvenes y valores sociales (II). Los discursos” elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la FAD

El estudio analiza, en la situación de crisis actual, los valores de los jóvenes, los que éstos atribuyen al contexto, sus expectativas de futuro, y, especialmente, cómo han cambiado las actitudes de compromiso sociopolítico.

  • Los jóvenes españoles describen el presente como inestable, incierto e injusto. Especulan con una inmadurez casi “congénita” del carácter español. Responsabilizan de la situación, sobre todo, a los adultos. Se sienten engañados y desconfían del sistema.
  • Frente a ello, tanto los que defienden el modelo social tradicional como los que buscan su modificación, consideran el esfuerzo, la honestidad, la rebeldía o la responsabilidad como valores absolutamente necesarios para salir adelante tanto personal como socialmente. Formarse sigue siendo considerada la mejor estrategia de futuro, aunque son conscientes de que no es garantía.

(Madrid, 9 de octubre de 2014).- Los jóvenes españoles de 16 a 24 años no perdonan a los responsables de la crisis. Y aunque contemplan el contexto social en el que viven con un marcado escepticismo –lo califican de injusto, inestable o incierto, entre otras cosas- que les hace ser conscientes de las dificultades a las que se enfrentan, cada vez son más los que apuestan por actitudes de compromiso social y activo convencidos de que “la política no es solo cosa de los políticos”.

Éstas son algunas de las principales conclusiones de la investigación “Jóvenes y valores sociales (II). Los discursos” -realizada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica- que ha sido presentada esta mañana en Madrid por Ignacio Calderón y Eusebio Megías, director general y director técnico respectivamente del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la FAD.

La investigación analiza, a través de distintos grupos de discusión de jóvenes de 16 a 24 años, cómo a partir de la crisis desencadenada en el 2008 se ha modificado la visión de los jóvenes españoles acerca del contexto social que los rodea, de sus expectativas de futuro y, especialmente, cómo se están extendiendo actitudes de compromiso y cambio.

Una nueva forma de ver y entender la (acción) política

Los jóvenes españoles culpan a las generaciones anteriores de la crisis que desde 2008 ha impactado en numerosos aspectos de su vida; el formativo, el laboral e incluso el familiar. Ante la idea, que se repite recurrentemente, de que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”, los jóvenes señalan que fueron otros (los poderosos, los gobernantes, el mercado…) quienes posibilitaron la debacle. Desde el discurso mayoritario, despojan de culpa a la ciudadanía “de a pie”, más aún a los jóvenes, a los que se ve como sujetos dependientes.

En general, culpabilizan a las instituciones “adultas” -de las que no se sienten partícipes- pero focalizan especialmente su desconfianza en la política tradicional y en la figura del político profesional.

Sin embargo, estos años de crisis han provocado que se detecte en el discurso mayoritario de estos jóvenes una nueva forma de entender la política como reacción ante cosas que preocupan, más allá de una posición global de adscripción ideológica. Los jóvenes niegan los cheques en blanco a los partidos políticos o a sus representantes y tienden a una actitud más vigilante y participativa, escarmentados por los casos que periódicame nte salen a la luz pública sobre corrupción y fraude.

Pese a que, mayoritariamente, siguen pensando que el cauce de participación ciudadana es el voto; de forma minoritaria pero creciente aparece la reivindicación de cauces de participación ciudadana directa y continua (a través de las nuevas tecnologías, por ejemplo), muy distintos y voluntariamente alejados de los habituales.

Y sobre todo, el estudio constata una vez más una cierta inflexión en la manera de ver la política por parte de los jóvenes: actitudes más implicadas, más abiertas a la participación colectiva, que trascienden la concepción de que “la política es cosa de los políticos”.

En definitiva, ahora cada vez más jóvenes sienten que también es cosa suya intervenir, opinar o actuar en el escenario colectivo. Pero no les satisfacen las vías tradicionales y buscan nuevas alternativas, fundamentalmente a través de las nuevas tecnologías.

Vida en precario, vida low cost

La crisis de los últimos años ha determinado cómo perciben y describen los jóvenes el contexto social en el que se mueven. Y, sin duda de forma mayoritaria, los jóvenes lo describen de manera pesimista y un tanto desesperanzada. Han asumido que deben revisar a la baja sus expectativas, fundamentalmente en relación con perspectivas o proyectos personales. La fantasía de estabilidad que caracterizaba los años de bonanza económica ha dado paso a la asunción de una vida en precario que encuentra su principal motivo en la dificultad para trazar una trayectoria laboral sobre la que edificar proyectos vitales.

Evidentemente no todas las personas viven igual la crisis; las diferentes situaciones de necesidad marcan de forma esencial las expectativas, y la clase social resulta una variable determinante.

Asumen que casi con certeza les tocará vivir una vida low cost, una vida en precario, y se resignan a la pérdida de no pocos derechos civiles y sociales de la ciudadanía.

¿Cómo describen el contexto?

¿CÓMO DESCRIBEN EL CONTEXTO?
(IN) ESTABLE Dificultad para trazar una trayectoria laboral sobre la que edificar proyectos vitales.
(IN) CIERTO El contrato social implícito por el que la inversión formativa aseguraba la inserción laboral y la posibilidad de trazar el proyecto vital deseado, se ha roto.
(IN) JUSTO Estiman injusto que siendo “la generación más preparada” termine como “la generación perdida” por la falta de empleo. De ahí la tentación de desestimar el esfuerzo por inoperante.Creen también que sólo las minorías poderosas tienen la opción de ganar; percepción que se completa con la creencia de que la impunidad es la norma en  los corruptos.
(IN) MADURO Especulan con una inmadurez casi “congénita” del carácter español que ha provocado la situación.
Esta inmadurez nos ha conducido a una situación de desventaja (por creer a ciegas en el contrato social, por creer en nuestros líderes, etc).
(DES) MOTIVADOR El camino que la sociedad acepta como adecuado (estudiar, para trabajar, para poder independizarte y tener acceso a una vivienda, para poder formar una familia…) sigue siendo el mismo pese a haber demostrado su falta de efectividad.
En cualquier caso, el inmovilismo no se considera una opción, y las trayectorias formativas se han revalorizado.

 

Los valores y estrategias que consideran necesarios: esfuerzo, rebeldía, responsabilidad, y formación

Para salir de esta situación, los jóvenes contemplan dos vías de enfrentamiento: la normalizada y la alternativa.

De forma mayoritaria, los jóvenes siguen apostando por una vía tradicional y siguen intentando construir su proyecto vital en torno a los mismos elementos que antes de 2008: Estudios, trabajo, hogar, familia, etc. Pese a la dificultad para alcanzarlos, tales elementos siguen dando forma a las expectativas, construyendo una opción casi única, cuando menos normalizada. Circunstancia que provoca una dualidad en la que es complicado encontrar el equilibrio: no debo salir del camino natural, pero las circunstancias me impiden recorrerlo en buenas condiciones.

Sin embargo, una minoría –pero que ha crecido exponencialmente en los últimos años- subraya la necesidad de salirse del terreno marcado creando un orden nuevo, y reinventando las oportunidades.

Independientemente de la vía por la que opten, los jóvenes españoles contraponen una serie de valores que consideran absolutamente necesarios para salir adelante. Tanto desde el punto de vista personal, como colectivo.

Frente a la resignación y el desencanto, el esfuerzo se constituye en el valor esencial para no rendirse y renovar expectativas. Esfuerzo que, más allá de las lógicas del estudio y el trabajo se constituye en una actitud vital, algo obligada en una coyuntura de dificultad. Además, es la única herramienta a disposición de las clases desfavorecidas.

Los jóvenes reivindican el sentido del esfuerzo y la honestidad como medio de ennoblecer la vida y de, al menos en teoría, corregir los antiguos errores que condujeron al país a la situación de grave crisis.

En una coyuntura en la que se hace evidente que hay mucho por lo que protestar, la mayoría de jóvenes asume que el valor rebeldía es más necesario que nunca, aunque muchos parecen asumir que el miedo puede convertirlo en impracticable.

En cuanto a las estrategias, a pesar de constatar el incumplimiento del contrato social implícito, los jóvenes siguen considerando a la educación y la formación las mejores opciones para la integración laboral. Además, asumen la necesidad de adaptar las expectativas a corto plazo, y de mostrar una actitud flexible y abierta frente a las exigencias contractuales. En esta tesitura, el riesgo es que se den por perdidos derechos civiles y sociales.

Los jóvenes asumen que deben integrarse en una sociedad que reconozca la responsabilidad individual de los actos, así como la participación de todos en la gestión colectiva. En este sentido, parecen integrar el valor responsabilidad, en relación a la situación en España y a las posibles soluciones.

Además, más que nunca, los jóvenes reclaman su derecho a tomar decisiones, tantear, elegir, rectificar; a enfrentar sus propios problemas, en definitiva. Ante la evidencia de que la sociedad y los adultos se han equivocado, señalan lo injusto que resulta despojarles de su derecho a equivocarse también, para con ello poder aprender de los errores y madurar.

Estudio completo

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Los jóvenes españoles: más conservadores y más implicados en lo social

Según el estudio “Jóvenes y valores sociales” elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud

  • “Jóvenes y valores sociales” presenta una visión completa de los valores de los jóvenes españoles y su evolución en la última década.
  • El estudio analiza, entre otras cosas, el grado de confianza de los jóvenes en las instituciones (partidos políticos, fuerzas armadas, medios de comunicación, sindicatos, etc), su interés por lo público, sus prioridades vitales o su posicionamiento moral con respecto a diferentes comportamientos (aborto, suicidio, vandalismo, pena de muerte, etc).
  • La investigación “Jóvenes y valores sociales” ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

(Madrid, 2 de septiembre de 2014).- Los jóvenes españoles de 14 a 25 años son cada vez más conservadores –reivindican valores y virtudes tradicionales como el esfuerzo, el ahorro, la honestidad o la prudencia, por ejemplo- y cada vez se muestran más implicados o dispuestos a implicarse en lo colectivo. Tanto desde el cuestionamiento radical del estado de las cosas –reclamando un cambio de modelo social, político y económico- como desde parámetros más ortodoxos, sin llegar a cuestionar el orden establecido, aunque sí reclamando su perfeccionamiento.

En definitiva, en los últimos años, quizá a causa de la crisis, los jóvenes españoles se han hecho más ortodoxos, más formalmente correctos, más proactivos frente a lo comunitario, más implicados en lo común, y mucho más preocupados por el orden y la seguridad.

Por el contrario, los valores asociados al presentismo o el hedonismo –apurar el momento, primar el ocio, etc- y usados como seña de identidad del estereotipo del joven pasota, del joven ni-ni, parecen haber perdido importancia para los jóvenes españoles.

Éstas son algunas de las principales conclusiones de la investigación “Jóvenes y valores sociales” -realizada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica- que ha sido presentada esta mañana en Madrid por Ignacio Calderón y Eusebio Megías, director general y director técnico respectivamente del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la FAD, y por el catedrático emérito de Sociología de la Universidad de Deusto, Javier Elzo, codirector del estudio.

La investigación analiza, a través de 1.000 entrevistas a jóvenes de 15 a 24 años, cuáles son las prioridades vitales de éstos, sus posturas morales, cómo se perciben, qué les preocupa de sí mismos y de la realidad social, o cuáles son sus principios éticos o sus propuestas de convivencia. El estudio también presenta una tipología de los jóvenes españoles, según sus valores y actitudes.

LOS VALORES FINALISTAS
Los valores finalistas son aquéllos que configuran el marco de referencia para la conducta personal. Según la investigación, lo que más importa a los jóvenes tiene que ver con su ámbito personal.

Gráfico Valores

Tener personas en quien confiar, tener unas buenas relaciones familiares, ganar dinero o tener éxito en el trabajo es considerado muy importante para más del 90% de los jóvenes españoles de 15 a 24 años. Sin embargo los valores que más incrementaron su importancia en estos años fueron los más ideológicos y los referidos a la sociedad en su conjunto. Han perdido importancia las prioridades que el tópico ha venido atribuyendo a los jóvenes.

Tabla 1

Es muy significativo que, de toda la batería propuesta, sólo el interés por la política y la religión no alcanzan el nivel medio de importancia en la escala (4.93 y 4.20, cuando la media de la escala es 5.5). Pese a todo, son propuestas claramente más valorados que hace ocho años: el interés por la política se incrementa en 0.56 puntos, y el interés por la religión lo hace 0.50 puntos.

En el señalamiento de la importancia de la política y en la preocupación por los temas religiosos encontramos la mayor polarización de los jóvenes españoles:

Gráfico Valoraciones (Miniatura)

LOS VALORES MORALES
Los valores morales están implícitos en la admisibilidad de comportamientos. En este ámbito, según los datos del estudio, los jóvenes españoles mantienen en esencia sus posturas ya conocidas: una mayor tolerancia hacia comportamientos que se ven como pertenecientes al ámbito privado (derecho de los homosexuales a adoptar hijos, aborto, eutanasia, “pirateo” de discos) y mucho menor frente a los que se refieren al ámbito público (romper señales de tráfico, conducir bajo los efectos del alcohol, etc).

Lógicamente se da una gran dispersión de posturas, traduciendo desacuerdos entre los jóvenes, con gran influencia de la ética personal y la ideología personales.

Tabla 2

Los cambios más relevantes en el ámbito moral serían:

    • Ha seguido aumentando la aceptación del aborto (66.4% lo encuentra muy o totalmente admisible) y de la adopción por homosexuales (66.1% la aceptan mucho o plenamente).
    • Aunque en notable menor proporción, también mejora la aceptación de conductas de enfrentamiento con la policía y de tratamiento no equitativo en los derechos laborales de los inmigrantes. Pese a este crecimiento (probablemente correlacionado con la crisis socioeconómica), siguen siendo comportamientos plenamente rechazados por una gran mayoría de jóvenes (de alrededor del 85%)
    • A pesar de que sigue suscitando una intensa polarización (38.7% muy a favor y 43.9% muy en contra), el ítem que más incrementó su admisibilidad, en la estela de una evolución que viene desde hace años, es la aplicación de la pena de muerte por delitos graves. Sería la punta de lanza de un movimiento social que parece reivindicar las posturas más sancionadoras y que muestran mayor intolerancia frente a cualquier comportamiento que agrede el orden público y la seguridad colectiva (vandalismo, robos, trampas…).
    • >En la línea anterior, se endurece la calificación moral de las conductas que potencialmente agreden al colectivo (robar, alborotar, engañar, conducir peligrosamente, cometer actos vandálicos…). Esta menor aceptación incluye hasta conductas muy enraizadas y que siguen siendo bastante admitidas (por ejemplo, el “pirateo”, que es peor visto aunque sigue siendo admitido por la mayoría, 51.2%).

LOS RECURSOS Y LA IDENTIDAD JUVENIL
El estudio también ha indagado acerca de qué recursos consideran los jóvenes que, pese a las dificultades, no se deberían reducir. Más de la mitad de los jóvenes menciona las  partidas destinadas a la sanidad (64.7%) y, a corta distancia, la enseñanza (57%), como las prestaciones centrales y básicas del Estado de bienestar en las que no cabe reducción. Le sigue, por orden de importancia, la ayuda a los “ancianos, niños, minusválidos que lo necesiten” (46.4%). En las últimas posiciones, menos de un 6% menciona acciones de apoyo a los marginados (presos, alcohólicos, inmigrantes sin “papeles”…) y a obras públicas. La merma de recursos parece recaer en los colectivos menos capaces de defenderse.

En cuanto a cómo se ven los jóvenes a sí mismos, el estudio confirma que trazan una imagen bastante positiva, una auto imagen muy identificada con valores que son deseables individualmente y se adaptan a un “deber ser” socialmente aceptado. Los rasgos más potentes son aquéllos que definen elementos de desempeño personal (trabajador, honrado, responsable, etc.) y ligeramente menos los que implican valores y actitudes con respecto a lo colectivo (solidario, tolerante, etc.).
 
Rasgos como “rebelde” y “pensando sólo en el presente” generan posiciones muy encontradas, aún con mayorías ligeras de alta identificación (alrededor del 44%). “Con poco sentido del deber”, “con poco sentido del sacrificio” y “egoísta” son identidades rechazadas por la mayoría de los y las jóvenes, aunque pueden reconocerse en ellas hasta uno de cada cinco.

Estableciendo una comparación con el análisis que se hizo en 2006, entonces referido a la atribución de rasgos a “la juventud en general”, la autoimagen actual de los jóvenes está mucho más caracterizada por rasgos positivos que los que se atribuyeron en aquel momento a los coetáneos. Es claro que, más allá de la benevolencia con que cada cual se mira, hay una reivindicación de los rasgos más “virtuosos”, postmaterialistas, y una infravaloración de los aspectos postmodernos, lúdicos y deresponsabilizadores.

En este período se ha producido un subrayado de todo lo que se podría llamar las virtudes tradicionales, el deber ser ideal, y un cierto rechazo de esos rasgos que, con un innegable carácter negativo, los jóvenes se autoaplicaban en sintonía con el tópico social. No sabemos si los jóvenes son más virtuosos; lo que podemos afirmar es que serlo parece estar mucho mejor considerado.

CONFIANZA INSTITUCIONAL Y VIVENCIA DE SATISFACCIÓN
Los datos muestran una escasa confianza institucional de los jóvenes. Cabe destacar la brecha de confianza entre lo ajeno al sistema y lo que pertenece al mismo, que visibiliza la grieta entre ciudadanos y poderes públicos convencionales.

Desde el punto de vista evolutivo, podríamos señalar que a lo largo de estos años se ha producido un deterioro en la confianza en muchas instituciones, sobre todo en los partidos políticos, el sistema parlamentario, los sindicatos y la patronal, aunque parece haber un repunte en 2014, salvo frente a los partidos que siguen en caída libre. Ha mejorado la confianza en las ONGs y en las fuerzas armadas. Pese a todo lo anterior, los jóvenes españoles se muestran algo menos críticos que la población general, donde encontramos aun mayores índices de desconfianza.

Tabla 3

Como viene siendo habitual en los análisis sobre la juventud española, los jóvenes, pese a su visión negativa de las circunstancias, declaran altos niveles de satisfacción general con su vida. Esta satisfacción se basa en apreciaciones más ligadas a vivencias personales que a las circunstancias contextuales. Siempre es llamativa esta discrepancia, que parece tener que ver con dos elementos: la estigmatización que siempre se hace de lo ajeno, y la salvaguarda de bienestar que se deriva de algunas circunstancias personales (la familia, los amigos…).

SATISFACCIÓN CON… (1 NADA /10 MUCHÍSIMO) MEDIA
Con tu vida, en general    8.10
Relación con padres     8.44
Relación con los amigos    8.44

TIPOLOGÍA DE LOS JÓVENES ESPAÑOLES SEGÚN SUS VALORES
A partir de todo lo anterior el estudio propone una tipología de los jóvenes españoles en función de sus valores. Es bien sabido que no existe la juventud como tal, que lo que hay son colectivos de jóvenes muy diferentes en comportamientos, actitudes y valores. Por consiguiente, resulta necesario intentar aproximaciones a esos colectivos para tratar de obtener una visión más realista y ajustada de la diversidad del panorama de lo juvenil. Los ensayos de tipología pretenden distribuir al conjunto en grupos, internamente lo más homogéneos y compactos posibles, y lo más dispares entre sí que se pueda.

Esta tipología se ha establecido en función de una serie de variables: las jerarquías de admisibilidad o de justificación moral de diversos comportamientos, y la jerarquía de valores finalistas, de los objetivos que los jóvenes entienden importantes o prioritarios para su vida.

Gráfica Tipología de valores

 Infografía

Infografía sobre jóvenes y valores (Miniatura)

Información Complementaria:

Investigación "Jóvenes y valores (1): un ensayo de tipología"


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Formación y empleo

Una amplia mayoría (71% de los jóvenes españoles de 18-24 años) considera prácticamente imposible encontrar un trabajo en los próximos doce meses. Y aquellos que ya trabajan, o creen que en el próximo año podrán hacerlo, sienten que su empleo no les permite o va a permitir ser independientes.

El estudio analiza, entre otras cosas, cómo los jóvenes españoles (18-24 años) viven la aparente ruptura del “contrato social”.

La investigación ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

(Madrid, 22 de julio de 2014).- Más del 70% de los jóvenes considera que su empleo actual o el último que tuvo guarda o guardaba nula o poca relación con su capacitación, frente al 13% y 12,6% que cree, respectivamente, que dicho trabajo y su formación estaban muy o bastante ajustados. De manera general los datos del estudio “Crisis y contrato social. Los jóvenes en la sociedad del futuro” -elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica- muestran claramente una tajante fractura entre la capacitación y el acceso a puestos de trabajo razonablemente acordes a ella.

El estudio, basado en 1.000 entrevistas realizadas a jóvenes de 18 a 24 años y ocho grupos de discusión, analiza cómo viven los jóvenes españoles la aparente ruptura del “contrato social”, compromiso implícito entre los jóvenes y la sociedad que estipula que a cambio de un esfuerzo inicial, normalmente de carácter formativo, se garantiza la integración futura (social, laboral, ciudadana) de esos jóvenes. Y, por otra parte, cómo repercute esta situación en diferentes ámbitos en la vida de los jóvenes: Desempleo, dificultades para la emancipación, inseguridad y confusión, entre otros.

Según la investigación, la trayectoria laboral es muy variopinta entre los jóvenes que, estando trabajando o en paro en la actualidad, han trabajado antes. De entrada, casi el 60% ha tenido más de dos trabajos y algo más del 20% ha pasado por cuatro o más de cuatro experiencias laborales. Fundamentalmente los trabajos desempeñados eran de carácter temporal (casi el 57% de los casos), a jornada completa (32%) o parcial (24%), y una parte importante del colectivo trabajó sin contrato (17%).

En cuanto a la expectativa de mantenimiento del empleo actual, entre quienes lo tienen, es poco optimista. No llega a la mitad de los jóvenes empleados (el 48%) quienes creen poco o nada probable perder su puesto de trabajo en el plazo de un año. El 37% da casi por hecho que lo perderá y un 14% no está seguro. Sin embargo, incluso los empleos que tienen mejores condiciones relativas (al menos en términos contractuales) no hacen que los jóvenes mejor posicionados socialmente sientan que su trabajo les pueda permitir ser independientes por encima del resto del colectivo.

La vivencia de la mayoría de los jóvenes que trabajan es que no sienten que su empleo les permita ser independientes. Sólo un 36,5% del conjunto considera lo contrario. Aunque por sexo no hay diferencias, sí que es mayor la valoración del trabajo actual como fuente de independencia cuanto mayor es la edad. En todo caso, incluso a los 23 y 24 años sigue siendo una mayoría (53% frente a 47%) el porcentaje de jóvenes que no considera que su empleo actual le facilite o permita la independencia.

Por otra parte, la sensación de poder ser independiente con el trabajo actual es superior entre los jóvenes con menor nivel de estudios, seguidos de quienes tienen estudios profesionales; también es superior entre quienes sólo trabajan frente a quienes compaginan el estudio con el trabajo.

Para seguir completando el panorama, fijándonos en quienes se encuentran en situación de búsqueda de empleo, encontramos que la confianza en encontrar un trabajo en el plazo de un año es bajísima. Sólo el 19% cree que lo conseguirá (y sólo el 2,7% con total confianza); frente a ellos, el 71% lo considera prácticamente imposible y el 10% no sabe posicionarse al respecto.

En la valoración de la experiencia vital hasta el momento, encontramos a un 53% de los y las jóvenes que considera que sus expectativas no se han cumplido y que su situación actual es peor de lo que esperaba. Enfrente se encuentra un 8% para quienes la realidad en que se encuentran es mejor de lo que hubieran esperado, y un 37% que considera ajustadas sus expectativas y su realidad.

Otra faceta de los problemas que se prevén para los próximos dos o tres años se expresa en las altas puntuaciones medias que (en una escala 1-10) alcanzan las respuestas (tabla 6.3), cuando se interroga sobre la dificultad para encontrar o mantener un trabajo que satisfaga (cosa que considera muy difícil casi el 62% del colectivo), conseguir una vivienda, propia o alquilada (59%), encontrar o mantener cualquier trabajo (50%), ser autosuficiente en términos económicos (52%) o formar un hogar propio (49%).

SATISFACCIÓN Y ESTADOS DE ÁNIMO DE LOS JÓVENES

El nivel de satisfacción vital declarado expresamente suele ser alto. La jerarquía de satisfacción está encabezada por los amigos y la familia y en cuyo extremo inferior se encuentran, en el momento actual, los aspectos económicos y laborales, que apenas superan el aprobado o incluso se quedan por debajo Entre ambos extremos se jerarquizan la independencia, la libertad de que se dispone, el tiempo libre, el nivel de formación, las relaciones de pareja, los bienes materiales con que se cuenta o las perspectivas de futuro.

De entrada, no parece haber grandes diferencias entre la jerarquía actual y futura de los estados de ánimo. Encontramos que algo más del 50% de los jóvenes de 18 a 24 años se sienten preocupados en el momento actual (más o menos la misma proporción que quienes consideran que lo estarán en el futuro). Siendo la preocupación el principal estado de ánimo. Encontramos porcentajes relevantes que, siguiendo el orden marcado por el porcentaje de quienes señalan cada uno, dicen sentirse inseguros (36%), motivados (27%), alegres (27%), estresados (24%), desencantados (24%) y, ya en porcentajes inferiores, enfadados (16%), desesperados (16%) o tranquilos (14%) seguros (12%), apáticos (11,3%) o relajados (9%).

El escenario anímico como se aprecia es muy variado, aunque las dos expresiones más mayoritarias reflejen un tinte de preocupación e inseguridad, mezclado con una cierta motivación para encarar el futuro.

Información Complementaria:

Investigación "Crisis y contrato social. Los jóvenes en la sociedad del futuro"



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Fue inaugurada por el director de Comunicación y Relaciones Institucionales de RTVE, Manuel Ventero, y el director general de la FAD, Ignacio Calderón.

Las informaciones emitidas desde los medios en relación a los jóvenes pueden contribuir a ajustar la percepción social que se tiene de ellos e incluso llegar a condicionar su comportamiento.

La Jornada ha sido organizada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica. (Madrid, 10 de julio de 2014).

Los medios de comunicación y los jóvenes están "condenados", o necesariamente forzados, a entenderse, y ahora más que nunca. Los primeros porque necesitan conectar con un amplio sector de la población al que, con las estrategias habituales, no están llegando o están perdiendo. Y los segundos, los propios jóvenes, porque, les guste o no, los medios de comunicación siguen siendo un instrumento de construcción y cohesión social de primer orden.

Estas son algunas de las reflexiones extraídas de la Jornada "Jóvenes y medios de comunicación: El desafío de tener que entenderse", organizada esta mañana por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica. La jornada “Jóvenes y medios de comunicación. El desafío de tener que entenderse” se ha celebrado en el Instituto RTVE, el  centro de formación de la Corporación RTVE destinado a formar, promover y divulgar el conocimiento relacionado con los medios de comunicación.

En ella, se han dado cita los representantes de los principales medios de comunicación con el fin de reflexionar sobre el tratamiento informativo que desde ellos se hace de la juventud y sobre cómo este puede contribuir a ajustar la percepción social que se tiene de los jóvenes e incluso condicionar su comportamiento.

Consciente de esta realidad, el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud pretende, con esta Jornada, ahondar en las distintas implicaciones y dimensiones de la relación entre jóvenes, información sobre jóvenes y lectura de esa información. Y, sobre todo, en la responsabilidad y el papel que los medios de comunicación juegan en esta cuestión.

La jornada ha sido inaugurada por el director de Comunicación y Relaciones Institucionales de RTVE, Manuel Ventero, y el director general de la FAD, Ignacio Calderón, quien ha ofrecido el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud como fuente rigurosa y fiable de información para los medios de comunicación.

Calderón ha incidido especialmente en la importancia y responsabilidad que los medios tienen de cara a la configuración de la imagen social de los adolescentes y jóvenes: “debemos analizar con profundidad el mundo juvenil y, en ese análisis, es fundamental conocer la imagen que de ellos se proyecta en los medios de comunicación. Ya sea por la percepción que de ellos tiene la sociedad adulta –y que condiciona sus decisiones- o por la que ellos obtienen de sí mismos a través de los medios porque puede ocurrir que se cumpla la llamada profecía autocumplida”.

 El director general de la FAD ha añadido que “por ambas cuestiones, que pueden condicionar el comportamiento juvenil, es tan importante abordar un proceso de debate y reflexión con los medios de comunicación”, ha concluido.

Por su parte, el director de Comunicación y Relaciones Institucionales de RTVE, Manuel Ventero ha señalado durante su intervención que “estamos aquí hoy dispuestos a escuchar, a aprender y entre todos poner en común nuestros criterios. La FAD va mucho más allá de la lucha contra la drogadicción porque el contexto de las drogas suele, o no, coincidir con la juventud que es de lo que la FAD se quiere ocupar”.

Jóvenes y medios. El desafío de tener que entenderse

 Como primer desafío, los propios medios han señalado la necesidad de encontrar unas formas de comunicación que resulten inteligibles y atractivas para los jóvenes. Un desafío que no tiene que ver tanto con el qué decir sino con el cómo decirlo. Para ello, se ha hablado de la necesidad de diferenciar las estrategias que se emplean para llegar a la sociedad adulta de aquellas utilizadas para alcanzar a los jóvenes.

Otra carencia señalada por los medios en su tratamiento de las cuestiones juveniles es que, cuando abordan estos temas, no recurren a los propios jóvenes cómo fuentes informativas. El principal motivo, según señalan, es que se trata de un colectivo no organizado y muy heterogéneo. Es difícil mostrar en una misma información la pluralidad del universo juvenil. A lo que se añade la inexistencia de portavoces. La juventud como un todo no existe. Existen los jóvenes. Distintos, plurales y diferentes entre sí.

A todas estas cuestiones se añade la transformación que han sufrido los medios con la llegada de internet y las redes sociales, que ofrecen nuevas dimensiones comunicativas en cuanto al tratamiento de la juventud, a las que los profesionales de la comunicación tendrán que adaptarse.

En ese sentido, los medios tradicionales, asumen que, si pretenden atraer al público joven, deberán alejarse paulatinamente de los patrones comunicativos unidireccionales y verticales que han servido como modelos para las representaciones juveniles, y tratar de buscar nuevas propuestas mediáticas que generen vínculos emocionales más horizontales y participativos.

El compromiso de los medios con los jóvenes

Con esta Jornada, el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud pretende dar continuidad al compromiso alcanzado por el sector mediático con la firma de la declaración "Los medios de comunicación y los jóvenes", celebrada el pasado 6 de mayo, en el Palacio de la Zarzuela, bajo la presidencia de SM la Reina doña Sofía. Con ella, las asociaciones representativas del sector manifestaron su preocupación por la situación actual de la juventud española y mostraron su interés y disposición por dar un tratamiento adecuado a la información referente a los jóvenes.

La FAD promovió este acuerdo en el marco del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, partiendo de la convicción de que la imagen de la juventud que los medios de comunicación reflejan, los valores que subrayan o las identidades juveniles que enfatizan pueden configurar una percepción social equivocada del colectivo, así como condicionar los comportamientos y la realidad juvenil. En especial aquellas informaciones que relacionan de manera indefectible a los jóvenes como colectivo con conductas de riesgo –como los consumos de drogas, la violencia, etc.- sin aportar el contrapunto de que, en realidad, estos comportamientos son minoritarios entre la población joven.

Los firmantes de la declaración fueron la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE), Asociación Española de Radiodifusión Comercial (AERC); Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (UTECA), Asociación  de Revistas de Información (ARI), Radio Televisión Española (RTVE), Federación de Organismos de Radio y Televisión Autonómicos (FORTA),  agencia Efe, agencia Europa Press, agencia Servimedia, Asociación Española de Editores de Publicaciones Periódicas (AEEPP) y la Asociación de Universidades Españolas con Titulaciones de Información y Comunicación (ATIC).

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La participación de los jóvenes en redes sociales supone necesariamente una cesión de parte de su intimidad

Los jóvenes exponen parcelas de la vida antes restringidas a círculos íntimos y trasladan la frontera de lo que se muestra y lo que no.

  • La consolidación de las redes sociales como medio de relación entre los jóvenes confiere a la intimidad un sentido más amplio, flexible y moldeable.
  • El estudio está elaborado a partir de diversos grupos de discusión y el análisis de fuentes estadísticas que recogen datos sobre hábitos y expectativas de los jóvenes en España y en Europa en relación a las TICs.
  • Se trata de una investigación del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

(Madrid, 2 de julio de 2014).- La participación de los jóvenes de 16 a 26 años en redes sociales supone necesariamente una cesión de parte de su intimidad: exponen parcelas de la vida antes restringidas a círculos íntimos y trasladan la frontera de lo que se muestra y lo que no.

La consolidación de las redes sociales como medio de relación y comunicación entre adolescentes y jóvenes y el hecho de que muchos de ellos hayan crecido y estén madurando de la mano de estos procesos de socialización les llevan a redefinir el concepto de "intimidad" a partir de una nueva manera de gestionar el yo. La frontera entre lo público y lo privado se difumina, y la privacidad se entiende en un sentido mucho más amplio, flexible y moldeable.

Éstas son algunas de las conclusiones extraídas de la investigación “Jóvenes y comunicación. La impronta de lo virtual”, elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

El estudio analiza la manera en que las nuevas tecnologías, especialmente las redes sociales, influyen en la comunicación y en la socialización entre la población joven de 16 a 26 años. Está elaborado fundamentalmente a través de diversos grupos de discusión y el análisis de fuentes estadísticas que recogen datos sobre hábitos y expectativas de los jóvenes en España y en Europa en relación a las TICs.

Como punto de partida y según el discurso de los propios jóvenes, "estar en las redes sociales" les lleva a aceptar una serie de contrapartidas íntimamente ligadas con el concepto de intimidad. La propia naturaleza y sentido del estar presupone que la participación en la mayoría de las redes sociales debe tener, cuando menos, una dimensión pública, tras la cual quizás pueden darse otras más privadas, pero que en cualquier caso ya parte de la aceptación de esa proyección pública del yo online, de esa intimidad compartida y de la renegociación de los límites entre lo privado y lo público.

Pese a todo, les compensa perder parte de su intimidad porque no estar integrado en las redes sociales se interpreta como perder oportunidades, no estar en el escaparate. Para ellos, el yo online es tan yo como el offline, y no actúan uno en detrimento del otro, sino como elementos complementarios.

En este nuevo pulso entre lo que se mantiene en la intimidad y lo que se expone a la vida pública, entran en juego dos factores. En primer lugar, el modo en que se ha trasladado la frontera de lo que se muestra y lo que no, exponiendo parcelas de la vida antes restringidas a círculos íntimos y ahora abiertas a personas con las que se mantiene relaciones mucho menos cercanas. Y, en segundo, la relación entre el punto en el que se sitúa dicha frontera y la red social a la que se haga referencia, ya que las propias características de cada red social ofrecen mayores o menores posibilidades de salvaguardar espacios de privacidad. Por ello, estar en una u otra también tiende a interpretarse como una manera de optar por un mayor o menor grado de intimidad o por una manera de ejercer la privacidad de una u otra forma.

Según el discurso de los jóvenes, el que no les importe perder parte de su intimidad no significa que no la tengan en cuenta ni la valoren. Y es que, para muchos de ellos, la privacidad no es ocultar información, sino gestionar su alcance, lo que se comparte, cómo se presenta o quién accede a ella.

Frente a esta visión generalizada por parte de los jóvenes usuarios, existen dos posiciones que llevan al extremo las opiniones al respecto. Por un lado, la de los usuarios de poca intensidad u ocasionales, que mantienen la convicción de no ceder ante las contrapartidas que ofrece la red y preservar la parcela privada sin injerencias. Por otro, la de los usuarios de alta intensidad, que asumen plenamente la redefinición y puesta al día del concepto "intimidad" e incluso llega a plantearse que "la intimidad está sobrevalorada".

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Los jóvenes que no usan las redes sociales sienten que están en riesgo de exclusión

Según el estudio “Jóvenes y comunicación. La impronta de lo virtual” que analiza la manera en que las nuevas tecnologías, especialmente las redes sociales, influyen en la comunicación entre la población joven:

  • Para los jóvenes españoles (16-26 años) la comunicación a través de las redes se ha convertido en fundamental. Admiten que sin las TICS se sentirían aislados, incomunicados, incompletos y que no sabrían cómo rellenar rutinas, cómo integrarse o cómo socializar.
  • A pesar del estereotipo de que las nuevas generaciones dominan las nuevas tecnologías, el estudio concluye que necesitan un continuo aprendizaje y esfuerzo por la complejidad de compatibilizar y gestionar su yo online (dentro de la red) y el yo offline (fuera de la red, en la interacción presencial).
  • La investigación ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

Los jóvenes que no usan o no frecuentan las redes sociales sienten que están en riesgo claro de exclusión y marginación por parte de su grupo de iguales ya que o todo pasa en las redes sociales, o las cosas que pasan fuera se gestionan y preparan en ellas. Quien no participa de esta dinámica relacional es considerado “raro” o “independiente”.

Por otra parte -y a pesar de la fantasía de los “nativos digitales” que presupone que las nuevas generaciones traen incorporadas las actitudes y conocimientos necesarios para manejarse sin problemas en entornos digitales- estar en redes sociales exige de los adolescentes y jóvenes un gran esfuerzo de aprendizaje continuo, una constante alfabetización digital, por la necesidad de compatibilizar su yo real con su yo virtual; por mantener gran número de relaciones sociales de forma simultánea o por la rapidez con la que evoluciona la tecnología, entre otros aspectos. No estar “a la última” o no saber gestionar bien ambas presencias (real y virtual) supone quedarse “out”.

Éstas son algunas de las principales conclusiones extraídas del estudio “Jóvenes y Comunicación. La impronta de lo virtual”, elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado creado por la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

El estudio analiza la manera en que las nuevas tecnologías, especialmente las redes sociales, influyen en la comunicación y en la socialización entre la población joven de 16 a 26 años. Está elaborado fundamentalmente a través de diversos grupos de discusión y el análisis de fuentes estadísticas que recogen datos sobre hábitos y expectativas de los jóvenes en España y en Europa en relación a las TICs.

YO ONLINE vs. YO OFFLINE

Según el discurso de los propios jóvenes, aprender a compatibilizar el yo online (dentro de la red) y el yo offline (fuera de la red, en la interacción presencial) es fundamental ya que se trata de dos caras de una misma moneda, elementos complementarios que deben ser coherentes y equilibrados, en ningún caso contradictorios. Por eso en ningún caso consideran aceptable mentir en la exposición online, por ejemplo.

Aprender a compatibilizar y gestionar ambas realidades supone un esfuerzo continuo para los jóvenes, teniendo en cuenta además las cambiantes normas de netiqueta, la rápida evolución de la tecnología y la presión por no sentirse marginados.

Tampoco contemplan ambas realidades –su yo online y offline- como sustitutivos. Los jóvenes no se relacionen menos por pasar más tiempo en las redes sociales, sino que se relacionan de otra manera. De hecho, con las redes sociales sus relaciones se hacen más complejas y numerosas. Lo que en cierta medida supone también un doble riesgo.

Por una parte, condicionar hábitos y rutinas en torno a las redes sociales puede aislar del entorno más cercano (familia fundamentalmente). Y, por otra, el ruido comunicacional (charlas simultáneas, chats grupales, conversaciones abiertas, etc.) genera en ocasiones relaciones de baja intensidad, superfluas, volubles, despersonalizadas.

Frente al lenguaje oral y gestual de la comunicación cara a cara para transmitir las cosas “importantes y serias”, el lenguaje escrito online (con ayuda del audiovisual y los emoticonos) genera una comunicación distinta: flexible, tendente a la intrascendencia y a la anécdota.

Paradójicamente, también una comunicación que permite la revisión y corrección del mensaje y de controlar la respuesta, proyectando una imagen más pausada y consciente de uno mismo. Los jóvenes también son conscientes de que este tipo de interacciones dejan huella (los mensajes y las conversaciones de WhatsApp permanecen en el teléfono), lo que permite las rememoraciones.

UN DIFÍCIL EQUILIBRIO: VENTAJAS Y RIESGOS

Con las redes sociales, las relaciones se hacen más complejas y los jóvenes deben encontrar el equilibrio entre el estar siempre presente (consideran fundamental estar siempre localizables, siempre disponibles por “si ocurre algo”), y que esa exposición no traspase los límites deseables de uso normalizado.

Pese a todo ello, el discurso mayoritario de adolescentes y jóvenes es positivo: disfrutan de las ventajas y las comodidades que les ofrecen las redes sociales y pagan con aparente gusto lo que interpretan como contrapartidas menores.

En definitiva, aceptan las ventajas de las redes sociales (eliminan la vergüenza o la timidez, democratizan el flirteo, posibilitan mantener mayor numero de relaciones incluso con personas muy alejadas físicamente) y también los posibles inconvenientes.

Entre ellos, la pérdida de parte de su intimidad, que asumen como normal ya que todos lo hacen, la dificultad de rechazar o ignorar peticiones de comunicación o de amistad, obligando a una exposición pública continua, quizás no deseada. O incluso sentir una cierta dependencia.

Ellos mismos confiesan que sin las TICS se sentirían aislados, incomunicados, incompletos y que no sabrían cómo rellenar rutinas, cómo integrarse o cómo socializar. Aceptan que las redes pueden hacer que uno se sienta “más dependiente”; pero es una dependencia que no les preocupa excesivamente porque la consideran propia del tiempo en el que se vive.

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FAD y UNIR firman un convenio para trabajar conjuntamente en el ámbito de juventud

También se ha presentado el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud y datos sobre la realidad juvenil española

  • Ambas entidades establecen un marco de colaboración para el desarrollo de actuaciones en los ámbitos de la formación, la investigación, la transferencia tecnológica, la cooperación al desarrollo, el asesoramiento, el intercambio y las actividades culturales.
  • Tras la firma del convenio, se ha presentado en La Rioja el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, creado recientemente por la FAD.
  • El Centro no se limita a analizar riesgos y dificultades sino que, muy principalmente, investiga fórmulas positivas y oportunidades de desarrollo de la adolescencia y juventud española (15 - 29 años).

Esta mañana, en el Rectorado de la Universidad Internacional de La Rioja,laFAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) y la UNIR (Universidad Internacional de La Rioja)han firmado un convenio de colaboración para el desarrollo de actuaciones conjuntas de interés de ambas instituciones, esencialmente en los ámbitos de la formación, la investigación, la transferencia tecnológica, la cooperación al desarrollo, el asesoramiento, el intercambio y las actividades culturales. Específicamente en el ámbito de la adolescencia y la juventud, objeto prioritario de atención de ambas entidades.

Los firmantes del convenio han sido el director general de la FAD, Ignacio Calderón, y José Mª Vázquez García-Peñuela, rector de la UNIR.

Durante el acto, el director general de la FAD ha afirmado que “para la FAD es fundamental buscar las sinergias y complicidades con las universidades. Analizar la realidad de la juventud española hoy, los riesgos a los que se enfrentan, conocer las deficiencias estructurales que les condicionan o las oportunidades que existen es la prioridad del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud. Y para ello, necesitamos el apoyo de instituciones de primer nivel como la UNIR”.

Por su parte, el rector de la UNIR, ha declarado que “el objetivo fundamental que persigue este convenio es la colaboración mutua en materia de investigación en aquellos ámbitos prioritarios para el Centro Reina Sofía de Adolescencia y Juventud. De este modo la UNIR pretende ayudar a la FAD en la elaboración de los diferentes informes o estudios que se vayan realizando en esta línea de investigación”.

Tras la firma del convenio se ha presentado en La Rioja el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro creado por la FAD cuyo objetivo fundamental es contribuir a la socialización de los adolescentes y jóvenes españoles analizando los elementos que conforman su realidad y sus dificultades y necesidades,y movilizando a la sociedad en este sentido. En la rueda de prensa se han presentado también los principales datos del “Dossier de Juventud. Indicadores básicos”,un estudio recopilatoriorealizado por el Centro que supone una “foto fija” de los elementos estructurales, socioeconómicos y culturales que definen a la juventud españolaactual. (Datos en dossier adjunto)

El Centro, que cuenta con el apoyo de Banco Santander y Telefónica, nace del convencimiento de que los jóvenes y adolescentes tienen la clave del futuro de nuestras sociedades por lo que conocer sus actitudes y comportamientos, sus valores, sus aspiraciones vitales o los retos que afrontan en la actualidad, es necesario para poder formular políticas, programas y servicios que respondan adecuadamente a las necesidades de este grupo y de la sociedad en general.

El ámbito de actuación del Centro no se limita a los problemas derivados del consumo de drogas y otros riesgos psicosociales, sino que aborda todos los aspectos relacionados con adolescentes y jóvenes como, por ejemplo, la cultura, los estilos de vida, las prioridades que se plantean, las nuevas formas de comunicación, la participación en lo colectivo, etc., que influyen de forma notable en sus conductas y comportamientos.

El Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud focaliza su trabajo en la población en la franja de edad entre los 15 y los 29 años. Sin embargo, en función de las temáticas específicas y de que las necesidades concretas así lo requieran, dicha franja se puede ampliar desde los 12 y hasta los 30 ó 35 años. También se ocupará de la difusión de los análisis e investigaciones, y de la formación de los agentes y mediadores que trabajan con los jóvenes, entre otros aspectos.

Algunas investigaciones y estudios previstos –ya concluidos o en fase de preparación- del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud son “Crisis y contrato social. Los jóvenes en la sociedad del futuro”, “La sombra de la crisis. La sociedad española en el horizonte de 2018”, que se presentan hoy mismo en el marco de la UNIR, “Jóvenes y comunicación: La impronta de lo virtual”, “Jóvenes y valores sociales”, “Jóvenes, Internet y Política”, “El ocio juvenil en Europa”, “Percepción juvenil sobre la discapacidad”, “La imagen de los jóvenes en los medios” o “Identidad de género en la adolescencia. Una mirada plural”.

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La FAD presenta en Aragón el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud

Creado por la FAD, cuenta con el apoyo de Banco Santander y Telefónica

  • Su objetivo es contribuir a la socialización de los adolescentes y jóvenes españoles analizando los elementos que conforman su realidad y sus dificultades y necesidades, y movilizando a la sociedad en este sentido.
  • El Centro no se limitará a analizar riesgos y dificultades sino que, muy principalmente, investigará fórmulas positivas y oportunidades de desarrollo de esas poblaciones.
  • El Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud focaliza su trabajo en la población en la franja de edad entre los 15 y los 29 años.

Esta mañana, en la Facultad de CC Sociales y del Trabajo de la Universidad de Zaragoza, se ha presentado en Aragón el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) cuyo objetivo fundamental es contribuir a la socialización de los adolescentes y jóvenes españoles analizando los elementos que conforman su realidad y sus dificultades y necesidades, y movilizando a la sociedad en este sentido. En la rueda de prensa se han presentado también los principales datos del “Dossier de Juventud. Indicadores básicos”, un estudio recopilatorio realizado por el Centro que supone una “foto fija” de los elementos estructurales, socioeconómicos y culturales que definen a la juventud española actual (Datos en dossier adjunto o http://www.fad.es/sites/default/files/Dossier_prensa_CRS_0.pdf).

La presidencia de Honor del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud la ostenta Su Majestad la Reina y cuenta con el apoyo de Banco Santander y Telefónica.

El Centro nace del convencimiento de que los jóvenes y adolescentes tienen la clave del futuro de nuestras sociedades por lo que conocer sus actitudes y comportamientos, sus valores, sus aspiraciones vitales o los retos que afrontan en la actualidad, es necesario para poder formular políticas, programas y servicios que respondan adecuadamente a las necesidades de este grupo y de la sociedad en general.

La crisis actual afecta de forma especial a los jóvenes, creando nuevas dificultades para su desarrollo y socialización. La FAD considera que la superación de la crisis actual exige, entre otras cosas, un cambio radical en las políticas y propuestas, y en las posturas, actitudes y oportunidades de la población juvenil. Para poder ponerlas en marcha es necesario tener un conocimiento ajustado de la realidad juvenil.

El ámbito de actuación del Centro no se limita a los problemas derivados del consumo de drogas y otros riesgos psicosociales, sino que aborda todos los aspectos relacionados con adolescentes y jóvenes como, por ejemplo, la cultura, los estilos de vida, las prioridades que se plantean, las nuevas formas de comunicación, la participación en lo colectivo, etc., que influyen de forma notable en sus conductas y comportamientos.

El Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud focaliza su trabajo en la población en la franja de edad entre los 15 y los 29 años. Sin embargo, en función de las temáticas específicas y de que las necesidades concretas así lo requieran, dicha franja se puede ampliar desde los 12 y hasta los 30 ó 35 años. También se ocupará de la difusión de los análisis e investigaciones, y de la formación de los agentes y mediadores que trabajan con los jóvenes, entre otros aspectos.

Algunas investigaciones y estudios previstos –ya concluidos o en fase de preparación- del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud son “Crisis y contrato social. Los jóvenes en la sociedad del futuro”, “La sombra de la crisis. La sociedad española en el horizonte de 2018”, “Jóvenes y comunicación: La impronta de lo virtual”, “Jóvenes y valores sociales”, “Jóvenes, Internet y Política”, “El ocio juvenil en Europa”, “Percepción juvenil sobre la discapacidad”, “La imagen de los jóvenes en los medios” o “Identidad de género en la adolescencia. Una mirada plural”.

Además, el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud apoyará la investigación universitaria relacionada con la adolescencia y la juventud, desde diversas disciplinas de las ciencias sociales. La intención es estimular el análisis y la reflexión sobre el ámbito juvenil.

También está prevista la puesta en marcha de la revista METAMORFOSIS, una publicación científica cuyo objetivo es el análisis de cuestiones relacionadas con la adolescencia y la juventud, y todos aquellos temas que contribuyan a mejorar el conocimiento y la intervención sobre estas temáticas.

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Jóvenes españoles, 2014 – 2018: De “pasotas” a activistas comprometidos

Según el estudio “La sombra de la crisis. La sociedad española en el horizonte 2018” realizado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud a partir de las opiniones de un panel de expertos:

  • De hecho, tomarán las riendas de las nuevas formas de movilización y destacarán por su compromiso comunitario.
  • El estudio está elaborado a partir de un panel de expertos que analizan las características más destacadas de las relaciones entre los jóvenes, los adultos y las personas mayores en España en los próximos cinco años, es decir, durante el periodo comprendido entre 2014 y 2018.
  • La investigación ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente promovido por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

La participación social de los jóvenes estará caracterizada por una mayor implicación en el ámbito colectivo y una renovación constante de temas y causas de movilización, de hecho, su identidad social pasará de la acepción de “pasota” a un perfil activista comprometido con la realidad en la que vive y un más alto civismo que contagiará al resto de nuestra sociedad durante los próximos cinco años.

Éstas son algunas de las principales conclusiones extraídas del estudio “La sombra de la crisis. La sociedad española en el horizonte 2018”, elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente promovido por la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

El estudio reúne las opiniones de un panel de expertos sobre las dinámicas de las relaciones intergeneracionales en España, es decir, entre jóvenes, adultos y personas mayores, en los próximos cinco años y hace hincapié en varios escenarios: el socio-económico (situación laboral, modelos de consumo, disponibilidad de recursos), el cultural (preferencias, valores y expectativas colectivas) y el político (participación ciudadana, representatividad institucional, tutela de intereses, sostenibilidad del Estado de Bienestar).

La investigación utiliza una metodología Delphi que consiste en trabajar a partir de la coincidencia de las opiniones de un panel de expertos de primer nivel en Ciencias Sociales, con diferentes perfiles y que no conocían quiénes eran los demás, sobre los temas objeto de análisis. Estos expertos son: Jorge Benedicto Millán (UNED), Domingo Comas Arnau (Fundación ATENEA), Juan José Dolado Lobregad (UC3M), María Ángeles Durán Heras (CSIC), Lluis Flaquer Vilardebó (UAB), Enrique Gil Calvo (UCM), Pau Marí-Klose (UNIZAR), Víctor Pérez Díaz (Analistas Socio-Políticos), Olga Salido Cortés (UCM), Joan Subirats Humet (UAB) y Constanza Tobío Soler (UC3M).

La sombra de la crisis se extenderá en nuestro país por lo menos durante otros cinco años. Así lo atestiguan los pronósticos de los expertos consultados que confirman que el escenario económico, social y político de España estará todavía condicionado por la inestabilidad estructural actualmente en curso, por una marcada precariedad laboral y por una disminución de las rentas familiares que supondrán un riesgo de exclusión social para muchas familias. De hecho, las familias seguirán representando los centros neurálgicos para hacer frente a la crisis, aunque sea con una capacidad de ahorro y un poder adquisitivo que, en términos generales, serán cada vez menores y las dificultades sociales que afectan a algunos hogares debilitados por la crisis se transformarán en riesgos de exclusión y pobreza concretos en cinco años.

Centrando la mirada en el colectivo de jóvenes, el empleo seguirá siendo una cuestión pendiente. La tasa de ocupación juvenil se mantendrá en niveles bajos de aquí a 2018. Los menores de 30 años tendrán mucha dificultad para insertarse de forma estable en el mercado de trabajo, construir trayectorias profesionales coherentes y duraderas y realizar así su transición a la vida adulta. Estas dificultades de inserción laboral de los jóvenes se traducirán en una alta precariedad, caracterizada por salarios bajos e intermitentes, condiciones laborales de poca calidad y escasas perspectivas profesionales.

Los jóvenes, ante esta situación, se decantarán por continuar con su formación y especialización a la espera de encontrar mejores oportunidades de empleo o por emigrar al extranjero. De hecho, la emigración juvenil será fuerte durante los próximos cinco años. Además, el mercado de trabajo español no conseguirá rentabilizar la formación laboral juvenil: La mayoría de los más cualificados será absorbida en empleos por debajo de sus titulaciones formales y los que tengan la ESO desplazarán a sus coetáneos sin estudios en los empleos más precarios.

En cuanto a la escala de valores, durante los próximos cinco años, las diferencias dependerán de la pertenencia a una clase social determinada, más que a diferencias generacionales. Los jóvenes otorgarán legitimidad plena al divorcio, a la maternidad en solitario y a la cohabitación, que ellos mismos en 2018 practicarán en proporciones mayores que ahora. Asumirán como hecho normalizado la existencia de nuevas formas familiares (familias monoparentales, familias homosexuales y su derecho a la adopción, parejas de hecho, etc.) y evidenciarán una mayor tolerancia en temas de sexualidad, sobre todo con respecto a las relaciones íntimas desvinculadas de la pareja, la infidelidad y la prostitución, aunque según las previsiones de los expertos, en ningún caso estas posiciones fomentarán tensiones particularmente agudas en el seno de sus respectivos hogares.

En el ámbito doméstico, se mostrarán más partidarios de un modelo de familia en el que ambos cónyuges trabajen y compartan equitativamente los compromisos comunes.

NUEVAS FORMAS DE MOVILIZACIÓN

En 2018 la participación social de los españoles variará claramente en función de la generación de pertenencia. La participación social de los jóvenes estará caracterizada por una mayor implicación en el ámbito colectivo y una renovación constante de temas y causas de movilización. En cinco años, la débil presencia de los jóvenes españoles en los canales políticos institucionales será debida a su alta desafección hacia los partidos y los sindicatos en particular.

Su compromiso será un indicador de una mayor exigencia de regeneración política, de un cambio en la percepción de la propia identidad social – que pasará de la acepción de “pasota” a un perfil activista comprometido con la realidad en la que vive- y un más alto civismo que contagiará al resto de nuestra sociedad durante los próximos cinco años. Esta parte de la sociedad civil que tomará las riendas de las nuevas formas de movilización destacará por su compromiso comunitario y por una actuación pacifica y apasionada.

Por tanto, su compromiso público se manifestará a través de nuevas formas de participación y protesta para cuestiones sociales concretas que afectan al conjunto del país, siguiendo por ejemplo el modelo del movimiento “Stop desahucios” y desembocando en opciones políticas novedosas, capaces de recoger sus votos, como está ocurriendo en Grecia e Italia. Se apoyarán en un marco de movilización permanente, manteniendo la influencia moral y la ilusión de los que organizaron el 15M.Los adolescentes de 2018 se sumarán a estas iniciativas, desempeñando un rol como actores de cambio en 2022.

En los próximos cinco años la agitación social provocada por los movimientos juveniles empujará a sindicatos y partidos políticos a atender las demandas de las nuevas generaciones que lograrán un respaldo popular cada vez más amplio. A pesar de ello, la respuesta de los representantes institucionales a sus problemas seguirá siendo parcial e insatisfactoria.

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Casi la mitad de los jóvenes españoles dispuestos a aceptar cualquier empleo, en cualquier lugar y con salario bajo

Según el estudio “Crisis y contrato social. Los jóvenes en la sociedad del futuro” realizado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud.

  • El estudio analiza, entre otras cosas, cómo los jóvenes españoles (18-24 años) están viviendo la crisis, el influjo de la clase social en esta vivencia, a quién consideran responsables de la situación, qué piden para poder mejorar su situación o cuáles son sus expectativas de futuro.
  • La investigación ha sido elaborada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado en independiente promovido por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

El 48,6% de los jóvenes españoles de 18 a 24 años afirma que aceptaría cualquier trabajo, en cualquier lugar y aunque tenga un sueldo bajo. De hecho, el 84,9% considera muy o bastante probable tener que trabajar en lo que sea, el 61,7% considera igual de probable tener que irse al extranjero; y el 79,2% tener que estudiar más. A pesar de esta disponibilidad expresada por los jóvenes una abrumadora mayoría (80%) se muestra convencido de que, al menos en un futuro próximo, tendrá que depender económicamente de su familia.

Estas son algunas de las principales conclusiones extraídas del estudio “Crisis y contrato social. Los jóvenes en la sociedad del futuro”, elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente promovido por la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

El estudio, basado en 1.000 entrevistas realizadas a jóvenes de 18 a 24 años y ocho grupos de discusión, analiza cómo viven los jóvenes españoles la aparente ruptura del “contrato social”, compromiso implícito entre los jóvenes y la sociedad que estipula que a cambio de un esfuerzo inicial, normalmente de carácter formativo, se garantiza la integración futura (social, laboral, ciudadana) de esos jóvenes. Y, por otra parte, cómo repercute esta situación en diferentes ámbitos en la vida de los jóvenes: Desempleo, dificultades para la emancipación, inseguridad y confusión, entre otros.

Según el estudio, no hay duda de que la crisis actual, por su intensidad y duración, cuestiona severamente este “contrato social”, repercutiendo en diferentes ámbitos en la vida de los jóvenes españoles. Por una parte, la falta de trabajo les genera serias dudas sobre su integración futura ya que han comprobado que el esfuerzo y la preparación no la garantizan.

Ante esta realidad, entre los jóvenes parece haberse instalado una sensación generalizada de desconcierto donde el único punto que les genera seguridad y confianza es el apoyo familiar.

Para salir de la crisis, de la que un 70,9% de los jóvenes hacen responsables al Gobierno y los partidos políticos, reclaman en general un cambo de rumbo en la formación: una mayor conexión con lo laboral, con la empresa y, sobre todo, más ayudas para poder encontrar empleo:

Medidas necesarias para mejorar la situación de los jóvenes

Los jóvenes españoles reconocen disfrutar de las prestaciones del Estado del Bienestar mucho más que sus padres, salvo lo referido a estabilidad y seguridad, que la crisis parece haber puesto es cuestión. Además están convencidos de que sus hijos vivirán mucho peor que ellos (salvo en estabilidad y seguridad, que seguirán igual) aunque sin retrotraerse al nivel de sus progenitores.

Si bien la crisis afecta a la juventud en su totalidad, no afecta de igual manera a todos los jóvenes. La clase social de procedencia establece diferencias importantes y agudiza la brecha social. Las clases sociales más vulnerables viven más intensamente el desempleo y tienen niveles educativos más bajos y más problemas para recuperar los estudios.

Para los jóvenes pertenecientes a estatus alto y medio y aquéllos que cursaron estudios universitarios o profesionales, la crisis supone el peligro de no conseguir sus objetivos o, como mínimo, la rebaja o el aplazamiento de sus expectativas vitales. Para los y las jóvenes encuadrados en clases medias y bajas y aquéllos que abandonaron sus estudios o tienen una cualificación baja, la crisis representa un peligro real que incluso pone en juego la supervivencia y la integración social, y posiblemente la vuelta a un pasado de desigualdades profundas y falta de oportunidades.

Actividad por clase social objetiva

La crisis en general ha supuesto para los jóvenes españoles una frustración de sus expectativas y una visión fatalista del futuro. Sólo un 20% de los jóvenes cree que mejorarán en los próximos dos o tres años, frente al 36% que piensa que empeorarán; a su vez, un casi un 40% piensa que en ese plazo no habrá cambios sustanciales. Por otra parte, casi tres de cada cuatro jóvenes (71%) considera poco o nada probable encontrar trabajo en el próximo año.

En cuanto a la responsabilidad de la situación actual, los jóvenes señalan claramente al gobierno y a los partidos políticos (así lo dice el 71% del colectivo), seguidos de los responsables económicos (empresarios y banqueros), a quienes señala el 51%. Un 39% apunta a la situación económica mundial y un 20% al conjunto de la sociedad. Los propios jóvenes tan sólo son señalados por un 5% y las familias por un escaso 2%. Incluso hay un 0,5% que dice que la culpa no es de nadie.

La gestión de los responsables políticos y económicos se sitúa en primera línea de motivos por los cuales la duración y profundidad de la crisis es peor de lo que podría o debería haber sido. A su vez, si tal gestión ha sido en parte responsable del agravamiento de la crisis, no es menos cierto que se opina con carácter de certeza indiscutible que será también una de las causas por las que se tardará más en salir de la misma. En definitiva, la gestión política e institucional es objeto de fuerte crítica.

Responsabilidad en la situación de los jóvenes

Esta culpabilización de la esfera política provoca que en torno a un 47% de los jóvenes españoles consideren necesario apoyar movimientos que propagan cambios profundos en el actual sistema económico, social, político e institucional.

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La FAD presenta el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud

Promovido por la FAD, cuenta con el apoyo de Banco Santander y Telefónica

  • Su objetivo es contribuir a la socialización de los adolescentes y jóvenes españoles analizando los elementos que conforman su realidad y sus dificultades y necesidades, y movilizando a la sociedad en este sentido.
  • El Centro no se limitará a analizar riesgos y dificultades sino que, muy principalmente, investigará fórmulas positivas y oportunidades de desarrollo de esas poblaciones.
  • El Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud focaliza su trabajo en la población en la franja de edad entre los 15 y los 29 años.

sta mañana, en la sede de la FAD, se ha presentado el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente promovido por la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) cuyo objetivo fundamental es contribuir a la socialización de los adolescentes y jóvenes españoles analizando los elementos que conforman su realidad y sus dificultades y necesidades, y movilizando a la sociedad en este sentido. En la rueda de prensa se han presentado también los principales datos del “Dossier de Juventud. Indicadores básicos”, un estudio recopilatorio realizado por el Centro que supone una “foto fija” de los elementos estructurales, socioeconómicos y culturales que definen a la juventud española actual (Datos en dossier adjunto o http://www.fad.es/dossieres/Dossier_prensa_CRS.pdf).

La presidencia de Honor del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud la ostenta Su Majestad la Reina y cuenta con el apoyo de Banco Santander y Telefónica.

El Centro nace del convencimiento de que los jóvenes y adolescentes tienen la clave del futuro de nuestras sociedades por lo que conocer sus actitudes y comportamientos, sus valores, sus aspiraciones vitales o los retos que afrontan en la actualidad, es necesario para poder formular políticas, programas y servicios que respondan adecuadamente a las necesidades de este grupo y de la sociedad en general.

La crisis actual afecta de forma especial a los jóvenes, creando nuevas dificultades para su desarrollo y socialización. La FAD considera que la superación de la crisis actual exige, entre otras cosas, un cambio radical en las políticas y propuestas, y en las posturas, actitudes y oportunidades de la población juvenil. Para poder ponerlas en marcha es necesario tener un conocimiento ajustado de la realidad juvenil.

El ámbito de actuación del Centro no se limita a los problemas derivados del consumo de drogas y otros riesgos psicosociales, sino que aborda todos los aspectos relacionados con adolescentes y jóvenes como, por ejemplo, la cultura, los estilos de vida, las prioridades que se plantean, las nuevas formas de comunicación, la participación en lo colectivo, etc., que influyen de forma notable en sus conductas y comportamientos.

El Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud focaliza su trabajo en la población en la franja de edad entre los 15 y los 29 años. Sin embargo, en función de las temáticas específicas y de que las necesidades concretas así lo requieran, dicha franja se puede ampliar desde los 12 y hasta los 30 ó 35 años. También se ocupará de la difusión de los análisis e investigaciones, y de la formación de los agentes y mediadores que trabajan con los jóvenes, entre otros aspectos.

Las investigaciones y estudios previstos –ya concluidos o en fase de preparación- del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud son las siguientes:

  • “Crisis y contrato social. Los jóvenes en la sociedad del futuro”

    Estudio cualitativo y cuantitativo que analiza el impacto de la crisis en la percepción de la juventud sobre su futuro y el contrato social (trayectorias laborales, formativas, expectativas de futuro…). Su presentación está prevista para el próximo mes de enero.

  • “La sombra de la crisis. La sociedad española en el horizonte de 2018”

    Estudio elaborado a través de método Delphi, con expertos de primer nivel, con el objetivo de definir el escenario futuro y las características más importantes de las relaciones entre jóvenes, adultos y personas mayores en España en los próximos cinco años (de aquí al año 2018). Se presentará en febrero de 2014.

  • “Jóvenes y comunicación: La impronta de lo virtual”

    Investigación cualitativa que analiza el uso de las redes sociales y cómo afectan a la creación de nuevas formas de comunicación: valoración de las relaciones (frecuencia de contacto, con quiénes, grados de confianza…), temas y formatos empleados, vivencia de las experiencias de comunicación, etc. Se complementa con datos cuantitativos procedentes de diversas fuentes. Se presentará en marzo de 2014.

  • “Jóvenes y valores sociales”

    Estudio que analizará los valores sociales que imperan en la juventud española actual (objetivos vitales, comportamientos, prioridades, valores colectivos…).

  • “Jóvenes, Internet y Política”:

    Investigación realizada con la Universidad Autónoma de Barcelona para analizar el uso de Internet y las redes sociales como nuevos espacios de participación política juvenil.

  • “El ocio juvenil en Europa”

    Análisis comparativo de las formas de ocio y uso del tiempo libre de la juventud en diferentes países europeos.

  • “Percepción juvenil sobre la discapacidad”

    En colaboración con la ONCE, se analizan las opiniones, posturas, actitudes, y valoraciones de los jóvenes frente a la integración laboral de las personas discapacitadas.

  • “La imagen de los jóvenes en los medios”:

    Grupo de trabajo (expertos y profesionales de los medios) que analizan la imagen juvenil en la comunicación mediática. Dará origen a una publicación y a un repertorio sugerido de “buenas prácticas”.

  • “Identidad de género en la adolescencia. Una mirada plural”:

    A través de muy diversas técnicas (encuesta, grupo de expertos, análisis de fuentes secundarias, grupos focales…) se contemplan múltiples aspectos de la impronta del género en la adolescencia.

Además, el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud apoyará la investigación universitaria relacionada con la adolescencia y la juventud, desde diversas disciplinas de las ciencias sociales. La intención es estimular el análisis y la reflexión sobre el ámbito juvenil. En el primer trimestre de 2014 se publicarán las bases de la primera convocatoria (dotada con 45.000€). La convocatoria se resolverá en el tercer trimestre de 2014.

También está prevista la puesta en marcha de la revista METAMORFOSIS, una publicación científica cuyo objetivo es el análisis de cuestiones relacionadas con la adolescencia y la juventud, y todos aquellos temas que contribuyan a mejorar el conocimiento y la intervención sobre estas temáticas.

El nº 0 de la Revista aparecerá en el Primer Trimestre de 2014.

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SM la Reina Sofía, acompañada por (de izq a dcha.): Jose Angel Sánchez Asiaín; César Alierta; Emilio Botín e Ignacio Calderón.

- Banco Santander y Telefónica apoyan el recién creado Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la FAD, un centro de promoción del desarrollo de los adolescentes y jóvenes españoles a través del estudio e investigación sobre la realidad juvenil y las dificultades a las que actualmente se enfrentan, entre otras actividades.

- Los firmantes del acuerdo han sido D. Emilio Botín, D. César Alierta y D. Jose Ángel Sánchez Asiaín, presidentes de Banco Santander, Telefónica y la FAD respectivamente.

- El próximo jueves, 19 de diciembre, en rueda de prensa celebrada en la sede de la FAD (Avda. de Burgos, 1) se presentará el Centro  Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, su plan estratégico  y sus principales actividades. Asimismo, se  presentará el “Dossier de Juventud. Indicadores básicos”, realizado por el Centro  y que recoge los principales datos  que definen a la juventud española actual.

(Madrid, 17 de diciembre de 2013).- Esta mañana, en la sede de la FAD, SM la Reina ha presidido la firma del convenio entre la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción), Banco Santander y Telefónica para la puesta en marcha del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud.

Los firmantes del convenio han sido el presidente de Banco Santander, D. Emilio Botín; el presidente de Telefónica, D. Cesar Alierta; y el presidente de la FAD, D. Jose Angel Sánchez Asiaín. Esta colaboración se enmarca en las estrategias de sostenibilidad y de inversión social de Banco Santander y Telefónica, y refleja la convicción de las tres entidades promotoras de que los jóvenes y adolescentes tienen la clave del futuro de nuestras sociedades por lo que conocer sus actitudes y comportamientos, sus valores, sus aspiraciones vitales o los retos que afrontan en la actualidad, es necesario para poder formular políticas, programas y servicios que respondan adecuadamente a las necesidades de este grupo y de la sociedad en general.

Santander comparte con la Fundación su preocupación por los jóvenes y por su educación tal y como refleja su importante  apuesta por la educación superior, a través de los más de 1.000 convenios de colaboración que el Banco mantiene con universidades de todo el mundo.  Este compromiso ha sido expresado claramente por su presidente, D. Emilio Botín, que ha afirmado que “una sociedad avanzada como la nuestra no puede permitirse perder a un solo joven”.

Por su parte, Telefónica está aprovechando la revolución digital para ayudar a la generación del milenio a construirse un futuro con perspectivas y valores. El acceso al mercado laboral, la formación en habilidades TIC y el apoyo al emprendimiento tecnológico son parte del ecosistema que ha promovido para que los jóvenes tengan el apoyo de la multinacional, de universidades, mentores, empresas, inversores… “Los jóvenes son expertos en tecnología y este Centro nos permitirá acercarles las oportunidades que ésta ofrece”, ha dicho su presidente, D. César Alierta.

Por otra parte, la misión de la FAD contempla la prevención de los consumos de drogas y de otras conductas de riesgo que impidan o dificulten el desarrollo de los adolescentes y los jóvenes. Y dentro de esta misión surge el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud para, en palabras de su presidente Jose Ángel Sánchez Asiaín: “dar respuestas eficaces y eficientes a los problema de los adolescentes y los jóvenes, a partir del conocimiento de la evolución de los fenómenos, de las circunstancias y de los contextos sociales en los que se producen”.

La crisis actual afecta de forma especial a los jóvenes, y como consecuencia, a sus conductas, entre las que se encuentran los consumos de drogas. La FAD considera que la superación de la crisis actual exige, entre otras cosas, un cambio radical en las políticas y propuestas, y en las posturas, actitudes y oportunidades de la población juvenil. Para poder ponerlas en marcha es necesario tener un conocimiento ajustado de la realidad juvenil.

Así, el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud se propone como reto:

- Mejorar -recopilando, profundizando, integrando y completando- la información sobre los diversos elementos  condicionantes  de la socialización de adolescentes y jóvenes.
- Movilizar a la sociedad española, sociedad civil y administraciones para configurar un espacio generador de propuestas de intervención para el diseño y la implementación de programas y políticas, públicas y privadas, dirigidas a jóvenes y adolescentes.
- Movilizar y mejorar las oportunidades de los propios sujetos (adolescentes y jóvenes) para ser protagonistas del proceso.
- Contribuir a ajustar la percepción social sobre adolescentes y jóvenes.
- Crear un espacio básico de encuentro e intercambio activo de profesionales y especialistas a través de la página www.adolescenciayjuventud.org (link is external)
- Servir de referente a la hora de investigar e intervenir sobre cuestiones de adolescencia y juventud. Con un enfoque de investigación aplicada y de transferencia de conocimiento.

El ámbito de actuación del Centro no se limita a los problemas derivados del consumo de drogas y otros riesgos psicosociales, sino que aborda todos los aspectos relacionados con adolescentes y jóvenes como, por ejemplo, la cultura, los estilos de vida, las prioridades que se plantean, las nuevas formas de comunicación, la participación en lo colectivo, etc., que influyen de forma notable en sus conductas y comportamientos.

El Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud ha sido creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica para convertirse, no solo en fuente de información científica y análisis sobre la realidad juvenil, sino en motor de estimulación de propuestas y actuaciones que contribuyan a mejorar el desarrollo integral de adolescentes y jóvenes. Se trata sin duda de un reto fundamental, ya que en el desarrollo –educativo y social- de los futuros ciudadanos se encuentra la clave para el desarrollo de un futuro común.

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SM la Reina Doña Sofía acompañada por los miembros de la Comisión de Medios de la FAD

•    Se ha presentado el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud cuyo objetivo es analizar desde las condiciones estructurales hasta los estilos de vida, la cultura, las escalas de valores, las actitudes y los comportamientos de la adolescencia y juventud española, e incluso las políticas de apoyo. En definitiva, estudiar la realidad juvenil desde todas sus perspectivas.

•    Se ha solicitado a los medios de comunicación asistentes la creación de un grupo de trabajo que elabore un libro blanco sobre cómo informar sobre jóvenes.

(Madrid, 20 de marzo de 2013).- Esta mañana, en la sede de la FAD, se ha celebrado la Comisión de Medios de Comunicación de la FAD integrada por representantes de los grupos mediáticos más representativos de España (ABC, Agencia EFE, Asociación Española de Agencias de Comunicación Publicitaria/AEACP,  COPE,  FORTA, Fundación ONCE, Gestevisión/Telecinco, Google, Grupo Godó, Grupo Heraldo, Grupo Joly, Grupo Planeta – Antena3TV, Grupo Prisa, Grupo Promecal, Grupo Zeta, La Razón, Onda Cero, RTVE, Tuenti y Unidad Editorial).

La reunión ha sido presidida por SM la Reina, acompañada por el presidente de FAD, Jose Angel Sánchez Aisaín; la vicepresidenta de la FAD, Catalina Luca de Tena y el presidente de la Comisión de Medios de Comunicación, Alejandro Echevarría.

Durante la reunión se ha presentado a los asistentes el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), con el objetivo de promover y desarrollar análisis multidisciplinares sobre el contexto social y cultural de adolescentes y jóvenes y sobre su socialización y los riesgos que amenazan a ésta. También se ocupará de la difusión de los análisis e investigaciones, y de la formación de los agentes y mediadores que trabajan con los jóvenes.

El Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud nace de la permanente voluntad de la FAD de dar respuestas eficaces y eficientes a los problemas,  a partir del conocimiento de la evolución de los fenómenos, de las circunstancias y de los contextos sociales en los que se producen.

Desde esta perspectiva, la FAD considera que la superación de la crisis actual exige, entre otras cosas, un cambio radical en las políticas y propuestas, y en las posturas, actitudes y oportunidades de la población juvenil. Sin embargo, para poder ponerlas en marcha es necesario tener un conocimiento ajustado de la realidad juvenil. Así, el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud se propone como reto:

•   Mejorar -recopilando, profundizando, integrando y completando- la información de todos los elementos  condicionantes  de la socialización de adolescentes y jóvenes
•   Mejorar los conocimientos, instrumentos y capacidades de la sociedad española para afrontar la socialización juvenil
•   Movilizar a la sociedad española, sociedad civil, administraciones, para desarrollar políticas  y estrategias prácticas de cara a la misma socialización
•   Movilizar y mejorar las oportunidades de los propios sujetos (adolescentes y jóvenes) para ser protagonistas del proceso
•   Contribuir a ajustar la percepción social sobre adolescentes y jóvenes

La FAD, con este nuevo paso, ahonda el proceso de reflexión y persigue la adecuación a  los nuevos contextos. En palabras del presidente de la FAD, Jose Angel Sánchez Asiaín: “La adaptación a las exigencias que los problemas han manifestado en cada momento ha sido constante en la historia de la FAD”.

El ámbito de estudio del Centro no se limitará al consumo de drogas y otros riesgos psicosociales, sino que se abordarán todos los aspectos relacionados con adolescentes y jóvenes como, por ejemplo, la cultura, los estilos de vida, las prioridades que plantean, las nuevas formas de comunicación, la participación en lo colectivo, etc. El Centro aspira de esta manera a convertirse en un completo centro de información sobre la realidad juvenil y de los adolescentes.

En colaboración con diferentes entidades, el Centro abordará estudios temáticos que profundicen en el conocimiento y puedan aportar una visión completa del comportamiento juvenil.

LIBRO BLANCO DE LA COMUNICACIÓN SOBRE JÓVENES

Por otra parte, se ha solicitado a los medios de comunicación asistentes la creación de un grupo de trabajo que elabore, en el marco del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un libro blanco sobre cómo tratar la información sobre adolescentes y jóvenes.

Los medios de comunicación son parte activa en la conformación de las imágenes que la sociedad tiene de los fenómenos sociales. Su capacidad para difundir los comportamientos de las personas es especialmente valioso en el caso de los jóvenes, que se encuentran en un momento vital de búsqueda y formación de su personalidad y de la identidad colectiva.

Sin embargo, diversas investigaciones dedicadas a explorar la imagen de los jóvenes que reproducen los medios de comunicación revelan la preocupación por los tópicos que se transmiten, basados en la supuesta conflictividad de este colectivo. Una situación especialmente preocupante si tenemos en cuenta que los medios de comunicación son una de las fuentes principales de las que se nutren los más jóvenes para elaborar su autoimagen.

El grupo de trabajo de Medios de Comunicación del Centro Reina Sofía nacerá con el objetivo de establecer pautas claras y prácticas para ser tenidas en cuenta a la hora de elaborar contenidos informativos con el colectivo juvenil como protagonista.


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